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sábado, 14 de octubre de 2023

«Hija y madre», María Victoria Atencia

 «Hija y madre»,

poema de

María Victoria Atencia

[Málaga, 1931] 


Este hilo de vida en el que me sucedo... 
[El umbral, 2011].



Mi adormecida sangre
cruza por tu dintel a un desvaído espejo
donde el fin y el principio es un mismo lugar.
Detenida en el seno volviente de las horas,
hija y madre me miro.

«Hija y madre», El coleccionista, 1979.


Hermoso poema de María Victoria Atencia, que nos lleva al vínculo entre las madres y las hijas, la feminidad como trascendencia y momentos en los que tantas horas van dejándose atrás. En el lenguaje alto de la poesía, donde las palabras toman ritmo y se resignifican, se abren a la emoción. 
          Es entonces cuando un pensamiento íntimo y personal aparece... Dejad que sin zapatos siga andando y regrese / de muy lejos al pecho caliente de mi madre. [«Dejadme», Marta & María, 1976].
          María Victoria Atencia es una referente indiscutida de la poesía contemporánea. Autora de Arte y parte [1961] y Cañada de los ingleses [1961], las primeras publicaciones que inmediatamente impactaron a lectores y críticos. A ellos seguirían una cantidad de títulos que rondan la veintena.
          Escucharán, en esta excelente entrevista que le hace la académica y también poeta, Clara Janés [Barcelona, 1940], de ellos y de su vida.


Fundación Juan March, Madrid
María Victoria Atencia en diálogo con Clara Janés

https://canal.march.es/es/coleccion/maria-victoria-atencia-23025


María Victoria Atencia, encuadrada en la generación del 50, entre el clasicismo y la modernidad, es una maestra del verso alejandrino.
Acá, la podemos escuchar, leyendo algunos de sus maravillosos poemas de su larga trayectoria y de las diferentes etapas.


Presentación del libro Una luz imprevista. Poesía completa [2021], 
Instituto Cervantes, Madrid

https://www.youtube.com/watch?v=_wMrfbYa92E


Descubrir a esta poeta fue y, sigue siendo, un enorme placer. Lo comparto y espero que a través de este post, sean muchos los que se entusiasmen con ella. 
          Una mujer que admira a Valéry, Hopkings, Eliot, a Rilke, especialmente. Pero que tiene una  voz clara y propia, lejana a lo que dictan las corrientes y a lo que decide el canon. Que va a contracorriente y salta tendencias en esa búsqueda entusiasta. Alguien que escribe con mirada singular.


Ediciones Cátedra; 568 págs.


          Mirada infinita de alguien que pisa la arena y observa el mar, desde las playas malagueñas o desde ahí nomás, su dormitorio... Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas: / comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas... [«Mar», Marta & María, 1976].
          También observa desde lo alto, en las nubes, cruzando el aire —fue la primer mujer piloto—, y este hecho no deja de ser muy significativo teniendo en cuenta que en sus poemas siempre encontramos «un arriba» en cualquiera de las formas. 
          Lograr versos que conversen, que busquen saber qué es el vuelo, que intuyan la fugacidad de estar en el mundo, que no dejen la música... Volveré a tus estancias, padre Händel, y a encerrarme con clave / universal donde nada más oiga, o solo el roce / de una esfera celeste; volveré a las estancias en las que fui creciendo / y aspiré alguna vez a un sitio claro propio*. 
Ella es una mujer de desafíos que busca la palabra: 

La palabra agotada por su uso
su propio peso exhausto, su medida,
alza de nuevo su antigua dimensión y viene
—aspiración apenas— a mi lápiz,
tan transitoria y leve
como el amor, en la memoria
atosigada por su desmesura.

«La palabra», El Hueco [2003]


María Victoria Atencia, retrato digital

         Mujer elegante y serena, y no es que no le llegaran sombras, dice su amigo y admirador José Infante, pero ella las vencía con una luz brillante que salía de su pecho... Triunfa todo en el aire, y el azul / borra todo vestigio de la sombra /... Ya todo en la mirada dice vida /... Vida llamó a la puerta, y abres llaves. / Desde esta nada en la que yo te invento /... [El umbral, 2011].
          Muy admirada y querida, lo prueba el libro homenaje Certeza de la luz *, donde grandes voces hablan de su arte y de su persona. Y tantos homenajes más que he encontrado. 
          Esposa de un gran hombre, su compañero de toda la vida, Rafael León, «mi maestro en tantas cosas», dijo María Victoria de él y le dedicó el poema «Papel» [La pared contigua, 1989]. Poeta y maestro impresor, académico, fue su guía y editor, un pilar para ella y para la cultura de Málaga.
          Málaga, esa luz que deslumbra del Mediterráneo, tierra de poetas. Jorge Gillén vivía muy cerca de su casa. Muchos del grupo de la Generación del 27 a los que leía o / y frecuentaba —Federico García Lorca, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, entre otros. 
          Tendría que decir mucho más de su vida y de sus versos breves y poderosos, con el atractivo de lo que se entreabre y, ahí están en toda su plenitud y tanta vida, para seguir leyéndolos.
Me despido con otro de sus poemas, hasta la próxima lectura.

Cecilia Olguin Gianelli

«Victoria», Trances de Nuestra Señora [1986]

Estaba abierto el cielo y mi hijo en mis brazos,
tan indefenso y tierno y aterido y fragante
que lo sentí una obra solo mía, victoria
de un cuerpo paso a paso ofrecido a su cuerpo.
Lo envolví con mi aliento y él tuvo el soplo tibio
en el que una paloma se sostenía en vuelo.


Notas


María Victoria Atencia. Antología Poética. Edición María José Jiménez Tomé:
https://fundacionmalaga.com/wp-content/uploads/2022/12/M.-V.-Atencia.-ANTOLOGIA-POETICA.-Edicion-de-M.-J.-Jimenez-Tome.pdf

- A este lado del paraíso, María Victoria Atencia (Antología): 
https://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras/sites/default/files/publicaciones_cal/antologia_atencia-comprimido.pdf

- Certeza de la luz, María Victoria Atencia: Homenaje. 
https://www.realacademiasantelmo.org/wp-content/uploads/2021/12/Maria-Victoria-Atencia_Certeza-de-la-Luz_2021.pdf

- Antología poética. María Victoria Atencia: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/antologia-poetica--52/html/00aa8992-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html#inicio

María Victoria Atencia: una poesía que danza con el cielo: Zenda. Daniel J. Rodríguez.
https://www.zendalibros.com/maria-victoria-atencia-una-poesia-que-danza-con-el-cielo/

- «La música», La pared contigua [1989]:

Volveré a tus estancias, padre Händel, y a encerrarme con clave
universal donde nada más oiga, o solo el roce
de una esfera celeste; volveré a las estancias en las que fui creciendo
y aspiré alguna vez a un sitio claro propio;
yo, la desterrada ahora, la del exilio mudo por hastío de ti,
desdeñado el antiguo amor y su servicio 
bajo el ardiente arco del verano y su caliente insinuación:
bienvenida al silencio.


sábado, 30 de agosto de 2014

«Insomnio», poemas del libro «El otro, el mismo» [1], Jorge Luis Borges


Una propuesta: uno a la vez.
Borges no es «difícil», sólo hay que leerlo.
Satisfacción y disfrute asegurados.
 


Insomnio

 Escrito en 1936 y publicado en 1943

Del libro: El otro, el mismo [1964]

Jorge Luis Borges

24 de agosto de 1899, Buenos Aires, Argentina

14 de junio de 1986, Ginebra, Suiza



Uno de los libros de poemas que más me gusta de Borges.
Sigo disfrutando de estos versos en el ajado libro que algún día no tendre más remedio que reponer.





Emecé Editores, Buenos Aires, 1977. Edición dirigida y realizada por Carlos V. Frías





«De los muchos libros de versos que mi resignación, mi descuido y mi pasión fueron borroneando, El otro, el mismo es el que prefiero».
Con esta frase empieza Borges el prólogo.







Uno a uno, voy a ir leyéndolos, releyéndolos en verdad, dándole el tiempo a cada frase, a cada significado, o a cada idea, donde «la conexión» me lo imponga.
Lo comparto, y así lo propongo, porque son muchos los amigos que me confiesan que Borges es «una lectura difícil».



Insomnio

De fierro,
de encorvados tirantes de enorme fierro, tiene que ser la noche,
para que no la revienten y la desfonden
las muchas cosas que mis abarrotados ojos han visto,
las duras cosas que insoportablemente la pueblan.

Mi cuerpo ha fatigado los niveles, las temperaturas, las luces:
en vagones de largo ferrocarril,
en un banquete de hombres que se aborrecen,
en el filo mellado de los suburbios,
en una quinta calurosa de estatuas húmedas,
en la noche repleta donde abundan el caballo y el hombre.

El universo de esta noche tiene la vastedad
del olvido y la precisión de la fiebre.

En vano quiero distraerme del cuerpo
y del espejo de un desvelo incesante
que lo prodiga y que lo acecha
y de la casa que repite sus patios
y del mundo que sigue hasta un despedazado arrabal
de callejones donde el viento se cansa y de barro torpe.

En vano espero
las desintegraciones y los símbolos que preceden al sueño.

Sigue la historia universal:
los rumbos minuciosos de la muerte en las caries dentales,
la circulación de mi sangre y de los planetas.

(He odiado el agua crapulosa de un charco,
he aborrecido en el atardecer el canto del pájaro.)

Las fatigadas leguas incesantes del suburbio del Sur,
leguas de pampa basurera y obscena, leguas de execración,
no se quieren ir del recuerdo.
Lotes anegadizos, ranchos en montón como perros, charcos de plata fétida:
soy el aborrecible centinela de esas colocaciones inmóviles.

Alambre, terraplenes, papeles muertos, sobras de Buenos Aires.

Creo esta noche en la terrible inmortalidad:
ningún hombre ha muerto en el tiempo, ninguna mujer, ningún
muerto,
porque esta inevitable realidad de fierro y de barro
tiene que atravesar la indiferencia de cuantos estén dormidos o
muertos
 —aunque se oculten en la corrupción y en los siglos—
y condenarlos a vigilia espantosa.

Toscas nubes color borra de vino infamarán el cielo;
amanecerá en mis párpados apretados.


*     *     *


¿Qué tal los insomnes? , metafóricamente hablando.
 Se percibe algo más que el desengaño, ¿verdad?  


Tomar la realidad como fuente inagotable de imaginación, y brindarla así, con estas imágenes, con este lenguaje preciso e intenso.


Dicen que la poesía no hay que explicarla... No están de más ciertos datos, a veces hasta son comentadas por los mismos autores, directa o indirectamente, ellos nos allanan el camino.

Hay una primera lectura, exquisita digo yo, limpia. A veces con una fuerza e intensidad que nos llega de una manera... casi perturbadora. Nos impregna y quedamos acompañados por el refinado espíritu del poeta.
Después aparecerán las comprensiones, las alegorías, los símbolos,... antes nos llegó su lenguaje  preciso y la potencia. La admiración por el ingenio y el vuelo.

Estos son datos, anotaciones que comparto, enseñanzas de profesores... tomados por mí, una lectora.
Siempre lo aclaro, mi única ambición es compartirlo, sin ningún interés ni vanidad.
Soy alguien que leyó estos poemas varias veces, que escuchó y leyó a personas dedicadas al estudio de la obra poética de Borges. No es un análisis literario profesional ni mucho menos. No voy a hablar de técnicas anafóricas, hipérbaton, polosíndeton, o estrofa parentérica.

Aclarado esto, sigo... Hay una realidad interior [lo deseado] que forma la base y la escencia de la creación poética de Borges, que transforma la realidad que lo rodea usando símbolos, así busca trascender esa realidad que lo circunda.

Saber algo de la filosofía de Berkeley, de Hume y de Schopenhauer es aconsejable. Sus ideas y pensamientos fueron estímulo y guía para Borges. Ellos «atribuyen la existencia de la realidad sólo a la voluntad del individuo que la está percibiendo. Dios, más que el creador tradicional, resulta ser un mero espectador, que mantiene la existencia del universo por su continua vigilia».
El poeta, como un dios, puede ser otro «mantenedor del universo», de ahí su insomnio.
Luego vendrá el sueño [el estado creador] y la fantasía, la realidad creada, la literatura.
Así, el poeta puede, además, transformar esa realidad concreta con su capacidad de soñar, de ese ejercicio mental, controlado.

Borges introduce el concepto de la persistencia de todo hombre en el tiempo para asegurar la permanencia de una realidad que desaparecería sin su continua vigilia.

En este libro, y en este poema vemos que «la ennumeración» está presente, estan esos ennumerados que pertenecen a la realidad, y los otros... los de una irrealidad o realidad interior que mencionaba antes. En estas líneas percibimos el esfuerzo de trascender la realidad... «esta inevitable realidad de fierro y de barro», para poder alcanzar su mundo irreal.

La ciudad de Buenos Aires es siempre protagonista y lazo, patios, arrabales del sur, callejones...y también la pampa y la noche; la noche como el mejor de los momentos para crear. Se suman sus evocaciones al pasado. El espejo repitiendo y multiplicando y laberintos atemporales. El cuerpo y el universo, lo micro y lo macro relacionados, la circulación de mi sangre y de los planetas.

El poeta, la voz que nos dice, no encuentra el estado de perfección anhelado, al contrario, nos describe una realidad dura que puebla la noche... No voy a repetir palabras como hombres que se aborrecen o mi cuerpo ha fatigado los niveles... 
Realidades que no le son gratas. La realidad inmediata, de las que no se puede desprender, y las que usa como pasaje, el punto de contacto entre esos dos mundos.

La imposibilidad de despegarse de esa común e inevitable realidad, parece corroborar y anticiparse a lo que diría Borges en un ensayo posterior: «El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges» [Nueva refutación del tiempo, 1944-46]. Frase tantas veces repetida [y abusada].

Vuelvo y termino con la noche...Nights have a habit of mysterious gifts and refusals [dirá en otro de sus poemas], el momento elegido, como el ideal para la creación, con su cualidad «imprescindible»: la  precisión de la fiebre y la vastedad del olvido. Y al final de la noche, de la vigilia que fue búsqueda y fue viaje: la posbilidad de crear. Pese a todo el hostigamiento de la realidad, llegará el amanecer y lo encontrará, finalmente, con los párpados apretados.
Por todo esto me gusta tanto este poema.

C. G.




 

Mis notas: algunos sitios de interés, lecturas y fuentes, sólo una pequeña variedad.
Inevitablemente, leer a Borges es otras muchas lecturas; nuestra biblioteca empezará a poblarse de Kipling, de Dante, de Las mil y una noches, de Whitman, de Eliot, de tantos y tan buenas obras. Le estaremos eternamente agredecidos. Imposible mencionar aquí toda la lectura que hay atrás y con Borges.

- El otro, el mismo. Jorge Luis Borges, Obra poética: Emecé Editores, Buenos Aires

- Vídeo: El otro, el mismo: https://www.youtube.com/watch?v=Ck0N4OOOiuA

- Artículo/ensayo de Jorge Mario Sánchez Noguera [Magíster en Literatura]: Analiza el desarraigo ideológico presente en este libro, El otro, el mismo, en el que Borges nos recuerda la imposibilidad de que cualquier discurso totalizante logre abarcar por completo la realidad. Borges recordándonos que, en un universo sin verdades absolutas, el hombre no puede escapar de su destino individual, y debe buscar otras verdades, está obligado a crear estas verdades, a fabricarse realidades para poder sobrevivir como individuo y como especie:
http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/cualit/article/viewFile/4752/3677

- Borges, un escritor en las orillas, Beatriz Sarlo: Ensayo. Análisis de la obra de Borges en dos partes: conferencias sobre la ficción de Borges en la primera, y en la segunda, el surgimiento de la vanguardia y las revistas literarias, situando su literatura en un contexto, cultural y político, determinado.

- George Berkeley:   http://www.filosofia.net/materiales/tem/berkeley.htm

- Los escritores dicen porque hay que leer a Borges [artículo periodístico]: muchos de ellos lo sienten como un maestro, otros como un compañero al que leen cuatro veces por semana. El crítico y escritor inglés John Berger, la prestigiosa ensayista y escritora argentina Beatriz Sarlo, el poeta y ensayista argentino Horacio Salas, uno de los más grandes escritores argentinos de la actualidad: el jujeño Héctor Tizón, el autor de La revolución es un sueño eterno, magnífica biografía novelada de Juan José Castelli: Andrés Rivera, y otras destacadas figuras de la literatura:
 http://old.clarin.com/diario/2001/06/14/s-03801.htm

- Algunas entrevistas:
  • 1963, París: Entrevista a Jorge L. Borges por Mario Vargas Llosa [Borges, 65 años, de viaje por Europa, acompañado por la que en ese momento era su secretaria, la escritora María Esther Vázquez. Siempre hablando de sus preferencias, iluminando a otros escritores y obras, en este caso y ante la pregunta de Vargas Llosa.: al filósofo del Renacimiento, creador del «ensayo» como género, Michel de Montaigne [1533-1592] , Gustave Flaubert, más que ningún otro,  [1821-1880]; en lírica, siempre diferenciándose, Le Chanson de Roland, poema épico fr. del siglo XI, Victor Hugo [Romanticismo, 1802-1885], Paul Verlaine [mov. simbolista, 1844-1896], y muchos otros. Además habla de su ceguera, de su trabajo meticuloso, de ediciones que son tesoros para él. No puedo dejar de destacar Decadencia y caída del Imperio Romano, de Edward Gibbon, al que Borges se llevaría a una isla desierta; ya sabrán que hay una edición con su propio prólogo; acá la entrevista completa: http://www.ddooss.org/articulos/entrevistas/J_Luis_Borges.htm
  •   Entrevista radial [transcripción] de Antonio Carrizo, prestigioso periodista, uno de los mayores conocedores de la obra de Borges; del libro Borges el memorioso —Conversaciones de Jorge Luis Borges con Antonio Carrizo; algunos fragmentos : http://www.con-versiones.com.ar/nota0097.htm
  • Diálogo entre Sábato y Borges. Orlando Barone, 1975. Acá también hablan de los sueños y de «¿qué es esto de la realidad...?»; y de las ciudades y su fisonomía, de la imaginación y de la literatura fantástica [frente a la novela de costumbres o alegatos sociales, casi periodismo], del origen de los laberintos y de su madre muriendo a los tardíos noventa y ocho años, de la muerte, de la locura y del arte, de las Furias...: http://sur.infonews.com/notas/el-dialogo-entre-borges-y-sabato-que-realizo-orlando-barone-en-1975
Esta última charla entre los dos escritores, se encuentra también en el libro Diálogos, Borges y Sábato, de Orlando Barone, Editorial Emecé.

- Borges. Filosofía, ficción y verdad: Ensayo de Manuel Jesús Muñoz Merchán. Universidad de Sevilla:
https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero41/borgesfi.html

Ya que mencioné la ventaja de conocer algo de filosofía, en este interesante ensayo tendrán la oportunidad de leer acerca de la relación del escritor argentino con la filosofía.
«Si Borges pretendía hacer literatura o filosofía. Sin duda Borges tuvo sensibilidad filosófica, y a través de sus más o menos acertadas refundiciones del pensamiento de autores señeros de la filosofía es evidente que poseía cierto conocimiento de la historia del pensamiento, otra cuestión es si Borges pretendió hacer una filosofía rigurosa o si más bien concibió la reflexión filosófica como una posibilidad de exploración estética sin más pretensiones que el esparcimiento del espíritu en evanescentes retruécanos verbales».














lunes, 20 de enero de 2014

Gotán, Juan Gelman

Gotán

Juan Gelman

(Buenos Aires, 1930-México, 2014) 

 

 

Seix Barral Biblioteca Juan Gelman
Diseño de cubierta: Peter Tjebbes
Ilustración: Carlos Gorriarena



Hay cinco libros imprescindibles* para conocer al poeta Juan Gelman, Gotán (1962) es uno de ellos.

En esta edición encontrarán sus cuatro primeros libros, de los que Gotán forma parte.
Están casi todos los poemas de Violín y otras cuestiones (1956) y de El juego en que andamos (1959), e integramente los de Velorio del solo (1961) y Gotán (1962).

Los otros cuatro "imprescindibles" son: Cólera buey (1965), Carta a mi madre (1989), Salarios del impío y otros poemas (1993) y Hoy (2013).

La poesía de Gelman en Gotán, la del grupo El pan duro, al que él pertenecía, y toda la nueva poesía hispanoamericana, representaron la ruptura con la poética precedente (nerudiana y whitmaniana*). Eran los jóvenes inconformes, soñadores y rebeldes.

Su proyecto, ingenuamente optimista, era cambiar el mundo desde la poesía, y para eso había que cambiar también la palabra. Era una poesía urbana, "una lírica de lo cotidiano, de lo histórico, y sobre todo, de lo social"*, dice el crítico y escritor cubano, Miguel Correa.

Un cambio que involucraba a la persona. El poeta ya no se ubica en ese plano elevado y superior, se sitúa en el llano. Era uno más del pueblo, tenía plena acción política y era peligrosamente atrevida,  se jugaba la vida.

Era la época del Mayo francés (1968), de Tlatelolco (México, 1968), de la Guerra de Vietnam (1955-1975), de la Guerra de la Independencia de Argelia (1954-1962), de la Revolución Cubana (comenzó en 1959) y de la segunda ocupación estadounidense en la República Dominicana (1965-66).

Dejando por un momento el marco político, me gustaría agregar algo más de su "lenguaje más cerca del habla que de la lengua y de su prosaísmo intencionado".

Muchos de los cambios, decididos a enfocar "la palabra", en función del acercamiento al hombre común que vive y que lucha, eran compartidos por otros poetas de la época, eran parte de la "generación comprometida": el chileno Nicanor Parra (1914), Mario Benedetti (Montevideo, Uruguay, 1920-2009), Roque Dalton (El Salvador, 1935-1975; asesinado a los 40 años por sus propios compañeros del ERP, acusado de ser agente de la CIA), Ernesto Cardenal Martínez (Nicaragua, 1925), Antonio Cisneros Campoy (Lima, Perú, 1942-2012), Roberto Fernández Retamar (La Habana, Cuba, 1930) y muchos otros de los que vale la pena conocer vida y obra.

Que no nos sorprenda entonces, en algunos poemas, una sintaxis y una gramática deliberadamente incorrectas.
Ya el título nos lo advierte: Gotán, con cadencia tanguera, la mayoría sabrá que significa "tango" al "vesre", lunfardo porteño y rioplatense.

A veces, el poeta cambia de interlocutor en el mismo poema. Está dirigido a "alguien", y casi al final se dirige a nosotros. Con sorpresa pensamos:_¿me estás hablando a mí, entonces?

Algunos pueden tener distintas interpretaciones. Quedará en manos de los que lean construir o no "lo omitido" y encontrarles significados según sus vivencias (experiencia y conocimiento). Casi ... como "un juego" de equipo, cada uno en su línea.

Aunque mejor, no distraer la mente con estas cuestiones.

_Leamos y disfrutemos:



De Violín y otras cuestiones (1956):


Epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera, 
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
(Aquí yace un pájaro.
                                                 Una flor.
                                                                                  Un violín.) 


*     *     *

Niño, tus cuatro letras de ternura
viven en mí.
Niño, seguramente naces cuando
el mar dice que sí.
Niño, te digo, voy por las orillas
de un alegre violín.
Llevo tus cuatro letras de ternura.
Viven en mí.

*     *     * 
 

De Viendo a la gente andar


Tal vez bajo el pelo, bajo el párpado,
bajo humos, sábados, paredes, trajes,
aymeduelen, vecinos, hastaluegos,
guarda la gente un poco de ternura.

Es tal vez bajo el ala del sombrero
o tal vez en la mano, en su pañuelo, 
donde la gente suele atardecer
cuando la tarde es cruel como un cuchillo.

Y si no, ¿cómo explica su mejilla?
¿Y cómo explica su continuo andar,
reír, pelear, me digo, cómo explica,
si esto pega tan duro en el estomágo?

Tal vez bajo la noche,
la gente saca su ternura a ver
si algo le han dado, si algo le ha dolido,
charla un poco, desteje su cansancio,
suelta un pájaro y sueña hasta mañana.


*     *     *


De El amor ha crecido:


Un hombre

¡Cómo decir las cosas más simples de la vida!
Este pan, ese pájaro, la noche.
¡Cómo decir un hombre claramente!
Algo que fue creciendo bajo el aire,
una ternura, sí, con apellido,
un gran pañuelo de llorar, tal vez,
una camisa a la que llega un barco,
un zapato mordiendo los caminos.

Cómo decir un hombre claramente,
barajarle los lunes, las canciones,
y es algo más que una corbata, un miedo,
una pared donde el amor estalla.
De pronto un hombre es tierra conmovida.
Es la esperanza andando en pantalones.
Son las manos peleando contra el tiempo.

Así eras, Juan. Por eso te llamabas
juan, como todo lo que sufre y crea.
Repartido ya estás por tu familia,
vivo en el pueblo de los corazones,
te sientas a la mesa con nosotros
y compartes las cosas más simples de la vida:
este pan, ese pájaro, la noche.

Un hombre, claramente, se dice: Ingalinella.*


*     *     *


De El juego en que andamos (1956-1958):


Los niños

Les agradezco estar, amanecer.
Puros, azules, limpios, asomándose detrás de 
la camisa, con la sonrisa puesta, el pájaro en
su sitio, el asombro en su lugar.

Bajo sus delantales la ternura hace ruido, y 
todavía creen en el aire, en la flor, en el
cielo, en los rincones.

¡Vivan! ¡Vivan los niños y su gran campana,
tocando a muerto, a hombre, cuando crecen!

Dejad entonces, ciegos, que yo vaya a los
niños.


*     *     *


El juego en que andamos

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría  
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores, 
que me juego la muerte.


*     *     *


Golpear el agua

Es inútil que toquen la inocencia,
la miren con un palo
le sacudan la cara con el duro furor.

Inútilmente cae la mano sobre el niño.
No hay verdad más armada que la pura inocencia.


*     *     * 


La hija

Ella es alegre como la luz que gira para verla,
conversa mucho con el aire,
sube como el verano.

Danza en la soledad para hacerla recuerdo.

prueba que el mundo canta,
construye mi inocencia.


*     *     *


De Velorio del solo (1961):


Alza tus brazos, ellos encierran a la noche, desátala
sobre mi sed,

tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra como una campana

que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la sombra, lávame con ceniza, cávame del 
dolor,

limpiame el aire:
yo quiero amarte libre. 

Tú destruyes el mundo para que esto suceda,
tú comienzas el mundo para que esto suceda.


*     *     *


Velorio del solo

Especialmente anda preocupado
por el tiempo, la vida, otras cositas como ser
morir sin haberse alcanzado a sí mismo.

En esto era tenaz y los días de lluvia
salía a preguntar si lo habían visto 
a bordo de unos ojos de mujer
o en las cosas del Brasil amando su estampido
o en el entierro de su inocencia (muy particularmente).

Siempre tuvo palabras o pálidos y pobres pedazos
de amores sin usar, de grandes vientos,
trece veces estuvo por entrar a la muerte
pero volvió, de acostumbrado, decía.

Entre otras cosas quiso
que alguno más entendiera este mundo
con lo que horrorizaba a la propia soledad.

Hoy lo velan tan espantosamente aquí mismo,
entre estas paredes por las que resbalan todavía sus
puras maldiciones,
desde su rostro cae el ruido de las barbas aún vivas
y nadie que lo huela
llegará a imaginarcómo deseaba gozar con el
misterio del amor inocente,
darle agua a sus niños.

Mientras devuelve la piel y los huesos prestados al 
descuido
mira a lo lejos su figura y se persigue
por lo cual sin duda pronto
va a empezar a llover.


*     *    *


Tiempo

Perro de mí, me arrojo de comer
olas de oro, cristales, esmeraldas humanas,
las ciudades que tiemblan más allá de estos límites
estallan como el fósforo en los mares nocturnos,
rostros de amor más grandes que este amor
eléctricos se encienden se apagan adelante,
los navegantes de la sombra
hemos crecido hasta mil años de ganas de vivir
moriremos pequeños y paciencia,
apenas aprendices del amor.


*     *     *


De Gotán (1962):





Gotán

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.

cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
 con un cuchillo brusco me maté,
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por última vez.


*     *     *


Una mujer y un hombre

Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan en sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia 
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios 
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.


*     *     * 


 
Son estos poemas, elegidos por gusto y por placer de lectura y relectura.
Los temas del amor con enamoramiento, la pureza que redime y cura, la amistad altruísta, el cuestionarse con ironía y humor, la añoranza de lo que no fue, las fronteras del tiempo que se diluyen,  ... fueron la materia.
El ritmo y la cadencia, la estética y el lenguaje (con modalidades simples de niño o con un argot ciudadano, hasta con libertades gramaticales de las más sofisticadas), también influyeron.

Cada lector moldeará la suya, la propia materia de la que está formada una eleccion con oleaje propio. Espero disfrutarlas y seguir aprendiendo de ellas.

Es casi imposible hablar de la poesía de Juan Gelman sin referirme a su vida, a su actividad política y social. He visto que este aspecto separa y divide a los lectores, apasionadamente.
Sólo diré lo que es una obviedad, que la poesía de Gelman fue su vida, y su vida transcurrió en una época políticamente convulsa.  
"Fue sin duda un joven de su tiempo, vibrando al centro de sus circunstancias, como hubiera dicho José Ortega y Gasset".*

Hasta otra buena lectura, ahora ha llegado el ... Final, Ha muerto un hombre y están juntando su sangre en /cucharitas,/ querido Juan, has muerto finalmente./ De nada te valieron tus pedazos/ mojados de terunura.

Cómo ha sido posible/que te fueras por un agujerito/ y nadie haya ponido el dedo/ para que te quedaras.

Se habrá comido toda la rabia del mundo/ por antes de morir/ y después se quedaba triste triste/ apoyado en sus huesos.

Ya te abajaron, hermanito,/ la tierra está temblando de ti./ Vigilemos a ver dónde brotan tus manos/ empujadas por su rabia inmortal. 


O, ... dejás esa rabia por rato y les permitís brotar en la memoria de noches lentas.
En las que te alegraba la primavera, las manos juntas, atención atención si hasta gritabas que el hombre debía ser feliz.
Recordemos las cuatro letras, la mujer y el hombre atados por sus labios, ternuras de los niños, ... tal vez bajo el pelo, bajo el párpado, bajo el ala del sombrero, ¿guarda la gente un poco de ternura?
¡De pronto un hombre es tierra conmovida! desteje su cansancio, suelta un pájaro y sueña hasta mañana. La hija es alegre como la luz que gira, ¡hasta conversa con el aire!
Y nosotros, probemos que el mundo también canta, construyamos nuestra inocencia.Volvamos a ser pájaro y flor, con corazón de violín.

C. G.









Notas y obras consultadas:

- Juan Ingalinella: (Rosario, 1911-1955), fue un médico y político militante en el Partido Comunista; detenido por la policía el 17 de junio de 1955 y murió al ser torturado sin que nunca apareciera su cuerpo, en un hecho que tuvo vasta repercusión conocido como el «caso Ingalinella». 

Se condenó a quienes fueron autores materiales del hecho, pero el cuerpo nunca fue hallado, por lo que algunos lo consideran el primer desaparecido de la historia argentina. (W)

- Alberto Díaz: su editor por 21 años (Editorial Planeta Argentina), desde 1992 hasta la fecha de su muerte, es el que conociendo tan bien la obra de J. Gelman, hace esta valoración. Consideración compartida por muchos críticos y estudiosos del poeta argentino recientemente fallecido.

- Miguel Correa Mujica: (Cuba, 1957) Autor de : "Juan Gelman y la Nueva Poesía Latinoamericana".

-Basándose en la opinión de los críticos Guillermo Sucre (1933, venezolano) y Saúl Yurkievich (1931-2005, argentino), "Neruda concebía los orígenes de la poesía (y los del poeta) casi como una condición metafísica, llegada desde otra dimensión, engendrada en un plano sobrehumano, en un Más Allá místico, muy cercano a lo divino, a lo inalcanzable. Podemos decir que en esta medida compartía con Vicente Huidobro ese concepto misterioso y secreto que debía sustentar la poesía. Huidobro se consideraba, en tanto poeta, como una especie "de pequeño dios". Su Altazor es una muestra inequívoca de los orígenes esotéricos que el poeta sospechaba tener".


- Hugo Achugar: (Montevideo, 1944), poeta, ensayista e investigador uruguayo. Autor de : "La poesía de Juan Gelman o la ternura desatada".

- Jorge Boccanera: (Bahía Blanca, 1952) poeta y periodista  argentino. Autor de: "Confiar en el misterio. Viaje por la poesía de Juan Gelman".




 



 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

La lila es una flor eslava, Osvaldo Picardo



¡Qué maravilla cuando un poema como este "tropieza" con nosotros! ... "lo que ves siempre te está encontrando", dice la última frase.


Hace unos días, el diario La Capital de Mar del Plata, Suplemento Cultura, publicó este poema. Sé que muchos no lo han leído por distintas razones.
Aquí se los dejo.


Ojalá sean muchos los que vayan dejando estas lecturas aquí y allá.
Y nosotros no dejemos de sorprendernos. Podamos darnos el tiempo para encontrar sentido a las palabras elegidas por el poeta, versos que nos llevan a un ritmo suave, desde un movimiento y mirada íntimos a una filosófica, a un tiempo alusivo ... sí, nos instalamos delicadamente en la intimidad de O.P. para emocionarnos y reflexionar.


La lila es una flor eslava

Osvaldo Picardo



A Marta


Es curioso ver cómo los libros
tropiezan con las personas y cómo
inundan de significado algo
que no tenía lugar en tu cabeza.


Hoy ya no se necesita encender la luz,
a esa hora de la tarde, y llegaste a leer 
en un libro de poemas,
que las lilas son flores eslavas.

También las flores han viajado, pensaste,
También lo que tiene una raíz y un color ...

El nombre de dios en griego, por ejemplo,
se parece a la forma de otra palabra
que quiere decir "el que mira". También
"el que viaja por el mundo":
una especie de embajada que llega
desde el más lejano rincón y cuenta
con familiaridad lo que es tan extraño ...






¿Qué mano, te das cuenta, sino la de tu amor,
acercó este ramo de lilas,
a tu vieja mesa, bajo una luz atardecida?
Huelen desde ahí y saben
que estás leyendo sobre ellas. Que nada 
de esta calma es, en verdad, quietud.

Las ves y lo que ves, siempre
te está encontrando.


Poema del libro "Pasiones de la línea" (Poemas de Nicolás de Cusa), Ediciones En Danza



Osvaldo Picardo (Mar del Plata, 1955), escribió este libro en el año 2008, después de "Quis, quid, ubi. Poemas de Quintiliano" y de "Una complicidad que sobrevive", libro que tengo a mano, releo y me llevan por distintos caminos: a veces a la memoria y al pasado ... "No existe otra memoria de mí mismo/ni soy otro recuerdo que el que vos contiene ... " 

otras, me señalan de manera sutil ...

"Con la obstinación de un coleccionista
torpe y distraído
al que le han pasado por alto
los detalles de una pieza única,
te aferrás a las cosas sin descubrir
que no son sino una complicidad vieja
a la que se le ha escapado el cómplice
y el secreto." 


no reconocernos en la mirada de los otros ...

"Esta mujer tiene una imagen mía que se parece a otro,
a la de un espejo que miran sus ojos:
lo mejor a veces y, otras, lo peor
que alguien puede ver en mí.

........

Es frágil esta barca y tan cambiante el mar ..."


intuir algo que reconforta, la esperanza de una singularidad ...

"En nochecitas de verano,
mientras el mundo, al fondo,
se hace una escritura repetida
y sin sentido,
algunos, sin pensarlo, desatan la diferencia.

Una boca repite y otra besa."


Espero que disfruten de estos poemas y de todo el significado que en ellos encuentren, que se puedan dejar llevar por pensamientos inesperados y que así se descubran en otros planos ... "son tan estrechos nuestros días y temeroso el cuarto".
Simplemente con intuición de lector y con la tranquilidad del disfrute.
Con el ejercicio de la lectura pausada, con la osadía de querer alimentarnos de un lenguaje depurado, así, espero que lean la obra de Osvaldo Picardo. Es como yo la leo, con profundo respeto y admiración.
Este es apenas un pequeño ejemplo, después que lean su obra, elegirán sus preferidos, según sus gustos ...




Mamá –nunca te lo dije– yo te espiaba de lejos,
fabricabas algo seguramente bueno.
El zumbido sin palabras
en el abismo del nacimiento
y la calma ilegible de antes de todo sueño
te han comprendido.
(De Una complicidad que sobrevive, 2001)
Osvaldo Picardo / Poemas


Osvaldo Picardo: Poeta, ensayista, crítico y traductor argentino. Profesor de Literatura, fue director de EUDEM (Editorial de la Universidad Nacional de Mar del Plata) durante más de siete años, con un destacado trabajo entre los años 2005 y el actual. En abril del 2013 hizo pública la finalización de su gestión. También dirigió la revista cultural La Pecera. Escribió catálogos para exposiciones plásticas y artículos en diarios  y revistas culturales de Arg. y otros países.

Estos son algunos de sus libros publicados:
Apenas en el mundo, 1988
Poemas con tu altura, Mar del Plata
Letras en una esfera armilar, 1991
Quis, quid, ubi, Poemas de Quintiliano, 1997-1998
Una complicidad que sobrevive, 2001
Mar del Plata, 2005

Recomiendo también leer sus entrevistas, seguramente estimularán a más de un lector, disfrutarán con su inteligencia, con sus opiniones, ... manera de ver la vida y el arte.


C.G.