sábado, 14 de octubre de 2023

«Hija y madre», María Victoria Atencia

 «Hija y madre»,

poema de

María Victoria Atencia

[Málaga, 1931] 


Este hilo de vida en el que me sucedo... 
[El umbral, 2011].



Mi adormecida sangre
cruza por tu dintel a un desvaído espejo
donde el fin y el principio es un mismo lugar.
Detenida en el seno volviente de las horas,
hija y madre me miro.

«Hija y madre», El coleccionista, 1979.


Hermoso poema de María Victoria Atencia, que nos lleva al vínculo entre las madres y las hijas, la feminidad como trascendencia y momentos en los que tantas horas van dejándose atrás. En el lenguaje alto de la poesía, donde las palabras toman ritmo y se resignifican, se abren a la emoción. 
          Es entonces cuando un pensamiento íntimo y personal aparece... Dejad que sin zapatos siga andando y regrese / de muy lejos al pecho caliente de mi madre. [«Dejadme», Marta & María, 1976].
          María Victoria Atencia es una referente indiscutida de la poesía contemporánea. Autora de Arte y parte [1961] y Cañada de los ingleses [1961], las primeras publicaciones que inmediatamente impactaron a lectores y críticos. A ellos seguirían una cantidad de títulos que rondan la veintena.
          Escucharán, en esta excelente entrevista que le hace la académica y también poeta, Clara Janés [Barcelona, 1940], de ellos y de su vida.


Fundación Juan March, Madrid
María Victoria Atencia en diálogo con Clara Janés

https://canal.march.es/es/coleccion/maria-victoria-atencia-23025


María Victoria Atencia, encuadrada en la generación del 50, entre el clasicismo y la modernidad, es una maestra del verso alejandrino.
Acá, la podemos escuchar, leyendo algunos de sus maravillosos poemas de su larga trayectoria y de las diferentes etapas.


Presentación del libro Una luz imprevista. Poesía completa [2021], 
Instituto Cervantes, Madrid

https://www.youtube.com/watch?v=_wMrfbYa92E


Descubrir a esta poeta fue y, sigue siendo, un enorme placer. Lo comparto y espero que a través de este post, sean muchos los que se entusiasmen con ella. 
          Una mujer que admira a Valéry, Hopkings, Eliot, a Rilke, especialmente. Pero que tiene una  voz clara y propia, lejana a lo que dictan las corrientes y a lo que decide el canon. Que va a contracorriente y salta tendencias en esa búsqueda entusiasta. Alguien que escribe con mirada singular.


Ediciones Cátedra; 568 págs.


          Mirada infinita de alguien que pisa la arena y observa el mar, desde las playas malagueñas o desde ahí nomás, su dormitorio... Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas: / comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas... [«Mar», Marta & María, 1976].
          También observa desde lo alto, en las nubes, cruzando el aire —fue la primer mujer piloto—, y este hecho no deja de ser muy significativo teniendo en cuenta que en sus poemas siempre encontramos «un arriba» en cualquiera de las formas. 
          Lograr versos que conversen, que busquen saber qué es el vuelo, que intuyan la fugacidad de estar en el mundo, que no dejen la música... Volveré a tus estancias, padre Händel, y a encerrarme con clave / universal donde nada más oiga, o solo el roce / de una esfera celeste; volveré a las estancias en las que fui creciendo / y aspiré alguna vez a un sitio claro propio*. 
Ella es una mujer de desafíos que busca la palabra: 

La palabra agotada por su uso
su propio peso exhausto, su medida,
alza de nuevo su antigua dimensión y viene
—aspiración apenas— a mi lápiz,
tan transitoria y leve
como el amor, en la memoria
atosigada por su desmesura.

«La palabra», El Hueco [2003]


María Victoria Atencia, retrato digital

         Mujer elegante y serena, y no es que no le llegaran sombras, dice su amigo y admirador José Infante, pero ella las vencía con una luz brillante que salía de su pecho... Triunfa todo en el aire, y el azul / borra todo vestigio de la sombra /... Ya todo en la mirada dice vida /... Vida llamó a la puerta, y abres llaves. / Desde esta nada en la que yo te invento /... [El umbral, 2011].
          Muy admirada y querida, lo prueba el libro homenaje Certeza de la luz *, donde grandes voces hablan de su arte y de su persona. Y tantos homenajes más que he encontrado. 
          Esposa de un gran hombre, su compañero de toda la vida, Rafael León, «mi maestro en tantas cosas», dijo María Victoria de él y le dedicó el poema «Papel» [La pared contigua, 1989]. Poeta y maestro impresor, académico, fue su guía y editor, un pilar para ella y para la cultura de Málaga.
          Málaga, esa luz que deslumbra del Mediterráneo, tierra de poetas. Jorge Gillén vivía muy cerca de su casa. Muchos del grupo de la Generación del 27 a los que leía o / y frecuentaba —Federico García Lorca, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, entre otros. 
          Tendría que decir mucho más de su vida y de sus versos breves y poderosos, con el atractivo de lo que se entreabre y, ahí están en toda su plenitud y tanta vida, para seguir leyéndolos.
Me despido con otro de sus poemas, hasta la próxima lectura.

Cecilia Olguin Gianelli

«Victoria», Trances de Nuestra Señora [1986]

Estaba abierto el cielo y mi hijo en mis brazos,
tan indefenso y tierno y aterido y fragante
que lo sentí una obra solo mía, victoria
de un cuerpo paso a paso ofrecido a su cuerpo.
Lo envolví con mi aliento y él tuvo el soplo tibio
en el que una paloma se sostenía en vuelo.


Notas


María Victoria Atencia. Antología Poética. Edición María José Jiménez Tomé:
https://fundacionmalaga.com/wp-content/uploads/2022/12/M.-V.-Atencia.-ANTOLOGIA-POETICA.-Edicion-de-M.-J.-Jimenez-Tome.pdf

- A este lado del paraíso, María Victoria Atencia (Antología): 
https://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras/sites/default/files/publicaciones_cal/antologia_atencia-comprimido.pdf

- Certeza de la luz, María Victoria Atencia: Homenaje. 
https://www.realacademiasantelmo.org/wp-content/uploads/2021/12/Maria-Victoria-Atencia_Certeza-de-la-Luz_2021.pdf

- Antología poética. María Victoria Atencia: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/antologia-poetica--52/html/00aa8992-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html#inicio

María Victoria Atencia: una poesía que danza con el cielo: Zenda. Daniel J. Rodríguez.
https://www.zendalibros.com/maria-victoria-atencia-una-poesia-que-danza-con-el-cielo/

- «La música», La pared contigua [1989]:

Volveré a tus estancias, padre Händel, y a encerrarme con clave
universal donde nada más oiga, o solo el roce
de una esfera celeste; volveré a las estancias en las que fui creciendo
y aspiré alguna vez a un sitio claro propio;
yo, la desterrada ahora, la del exilio mudo por hastío de ti,
desdeñado el antiguo amor y su servicio 
bajo el ardiente arco del verano y su caliente insinuación:
bienvenida al silencio.