miércoles, 10 de abril de 2024

«El spleen de París», Charles Baudelaire

El spleen de París

[Le Spleen de Paris, publ. póstuma, 1869]

Charles Baudelaire

[París, 1821-1867, ibidem


Spleen, palabra griega que expresa melancolía.
Veamos el spleen de Baudelaire.


Editorial Dedalus, bilingüe; 310 págs.

Una serie de cincuenta poemas en prosa. Historias.
Pero, ¿qué es exactamente el spleen, este término recurrente en Baudelaire?

Puede ser una sensación de vacío, de porqués infinitos, de disgusto generalizado, de rutina cansadora y aburrida, del cansancio de cada mañana. 
La intriga de ver que una misma situación engendra dos efectos opuestos en las personas. A unos luz, a otros, tinieblas. 

Es cuando el día termina, es lo que siente un espíritu pobre.
Dice Baudelaire en uno de sus poemas:

El Crepúsculo
Le Crépuscule

Cae el día. Una profunda calma nace en los pobres espíritus cansados del trabajo de la jornada; también los pensamientos adquieren los tiernos e inciertos colores del ocaso. 

De lo alto de la montaña y atravesando transparentes nubes crepusculares llega a mi balcón un tronar de voces discordantes que la distancia transforma en lúgubre armonía, como de marea alta o el surgimiento de una tempestad. 

¿Quiénes son los desdichados que en vez de calmarse, creen como las lechuzas que la noche es señal de aquelarre? El siniestro ulular proviene de un negro hospicio que cuelga de la montaña. A la noche, mientras fumo contemplando la quietud del inmenso valle sembrado de casas, cada ventana parece decirme "¡ahora hay paz aquí, la alegría de la familia esta aquí!". Y cuando el viento sopla desde lo alto acuno mi sorprendido pensamiento con esa imitación de la armonía infernal. 

El crepúsculo excita a los locos. Tuve dos amigos a quienes el crepúsculo enfermaba. Uno desconocía toda relación de amistad y cortesía, y maltrataba a cualquiera salvajemente. Tomó por símbolo insultante a un pollo y se lo tiró por la cabeza al mozo. El atardecer, que es precursor de placeres profundos, a él le arruinaba las cosas más suculentas. 

Otro, herido de ambición, se volvía más agrio y sombrío y odioso cuanto más declinaba el día. Indulgente y sociable a pleno sol, de noche era impiadoso. Ejercía rabiosamente su manía crepuscular no sólo con los demás sino consigo mismo. 

El primero murió loco, incapaz de reconocer a su mujer ni a su hijo; el segundo lleva en sí la inquietud de un mal perpetuo. Aunque lo hubieran honrado con todas las medallas de las repúblicas y los príncipes, el crepúsculo le despertaría siempre una ardiente ambición de distinciones imaginarias. La noche, que destilaba tinieblas en su espíritu, trae luz al mío. Sé que no es extraño que una causa engendre dos efectos opuestos, pero esto siempre me intriga y me alarma.

¡Noche! ¡Tinieblas refrescantes! ¡Señal de fiesta interior, liberación de angustia! ¡En la soledad de la llanura o en los pétreos laberintos de la capital, titilar de estrellas o estallido de lámparas, es fuego de artificio de la diosa Libertad! 

¡Dulce y suave crepúsculo! Rosados fulgores se detienen en el horizonte como si fueran la agonía del día bajo el oprimente triunfo de la noche; las llamas de los candelabros tachonan de rojo opaco las últimas glorias del ocaso, y espesos tapices del Oriente profundo imitan complicados sentimientos que luchan en el corazón del hombre a la hora solemne de la vida.

Como si fuera el extraño vestido de la bailarina, una gasa transparente que amortigua el esplendor, en el negro presente se desliza el pasado delicioso; así las vacilantes estrellas de oro y plata, que la cubren representan el fuego de la fantasía que sólo se enciende en el profundo luto de la noche.

*

A Baudelaire le interesa evocar la soledad de las personas. Las que carecen de afecto por determinados motivos. 
La vejez, un tema que se ve poco en la poesía tradicional, que prefiere hablar del «florecimiento de la madurez», o de la sabiduría. 
Él lo hace de diferente manera. Sin temor de decir la palabra «vieja» o, de referirse a ella sin ningún romanticismo —esa aparente crueldad—, también del paso del tiempo y sus estragos. La compasión aparece en el lector.
Todo lo dice con sus palabras directas, sin artificios. Es sumamente original en su vigor, muy alejado de todo sentimentalismos que una escena similar podría haber generado.
La incomunicación es otro de los temas de Baudelaire, en este poema entre los dos extremos de la vida: 

II
La Desesperación de la Vieja
Le Désespoir de la Vieille

La viejita apergaminada se sintió muy feliz ante el hermoso bebé al que todos hacían fiesta, a quien todos querían gustar; un hermoso ser, tan frágil como ella, la viejita, y también como ella sin dientes ni pelo. 

Y se le acercó para hacerle sonrisas y mimos. 

Pero el bebé asustado se debatió bajo las caricias de la decrépita mujer y llenó la casa de chillidos. 

Entonces la pobre vieja se retiró a su eterna soledad y lloró en el rincón diciéndose: "-Para nosotras, viejas desdichadas, ya pasó la edad de gustar... siquiera a los inocentes; ¡horrorizamos también a los bebés que queremos amar!"

*

Los poemas son testimonio, experiencia, no solo de una persona, también de una época. Hoy podríamos decir que la anciana se retiró tranquila a sumergirse en la lectura. Disfrutar de la paz y tranquilidad que quizá no tuvo.

Une vieille dame et son chat absorbés par leur lecture.



Creo que Baudelaire busca descifrar estas experiencias de soledad y agobio del mundo moderno de aquella época, que también suceden hoy en día. 
Piensa al individuo en la privacidad de su universo interior. Logra sintetizar, desde su propia experiencia urbana, con gran maestría, las vivencias de shock. El spleen expone tales vivencias en toda su desnudez. 
Así lo tomo, con la lectura de hoy. 
Se gana y se pierde siempre.

Grande foule de personnes marchant dans la rue d´une grande ville.
Une scène habituelle.



Las grandes ciudades, las aglomeraciones, el tráfico denso, los transeúntes indiferentes, el transporte público, «vivir civilizadamente», dice Benjamin, «es llevar una vida aislada, atomizada y privada. La tecnología produce simultáneamente confort, al reducir las dificultades y aumentar la eficiencia y rapidez, también aislamiento».

El poema de Baudelaire nos despierta preguntas: ¿es posible vivir en la multitud?, ¿dónde se sitúa el poeta y dónde el mundo?, ¿encuentra el poeta inspiración en «los otros» sin convertirse en «el otro»?
Oposición y acercamiento al mismo tiempo, de la multitud y de la soledad.
Baudelaire lo dice así :

Las multitudes
Les foules

Sumergirse en la multitud no es para todos: gozar de la muchedumbre es un arte; una francachela de vitalidad a expensas del género humano y sólo puede dársele uno al que el hada inspiró desde la cuna el gusto del disfraz y la máscara, el desprecio por el domicilio y la pasión por viajar. 

Multitud, solitud: términos iguales y convertibles para el poeta activo y fecundo. Quien no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo en medio de una muchedumbre atareada. 

El poeta disfruta de ese incomparable privilegio, porque puede ser él mismo y otro, según su voluntad. Como almas errantes que buscan un cuerpo, entra cuando quiere en el personaje de cada quien. Sólo para él, todo está disponible y si ciertos sitios parecen estarle vedados es que a su criterio no vale la pena visitarlos. 

El paseante solitario y pensativo obtiene una singular ebriedad en la comunión universal. El que desposa fácilmente a la multitud conoce febriles alegrías, de las que eternamente se verá privado el egoísta, cerrado como un cofre, y el perezoso, enquistado como un molusco. El adopta todas las profesiones, todas las dichas y todas las miserias que la circunstancia le presenta. 

Lo que los hombres llaman amor es demasiado pequeño, demasiado restringido y demasiado débil, comparado con la inefable orgía, la santa prostitución del alma que se da entera, poesía y caridad, a lo que imprevistamente aparece, al desconocido que pasa. 

A veces es bueno enseñarle a los felices de este mundo, más no sea para humillar un instante su estúpido orgullo, que hay una felicidad superior a la suya, más vasta y más refinada. Los fundadores de colonias, los pastores de pueblos, los sacerdotes misioneros exiliados en el fin del mundo, sin duda algo conocen de esas misteriosas embriagueces; y, en el seno de la vasta familia que su genio creó, a veces deben reírse de quienes los compadecen por su suerte, tan agitada, y por su vida, tan casta.

L´horloge
Poème sur le temp



Baudelaire retoma el tema de la fuga del tiempo en este poema poco mencionado, donde el comienzo es una anécdota. Mirar la hora en los ojos de un gato y la eternidad en los del amante. El ojo como metáfora de lo infinito.
Así lo dice en el poema:
El reloj

Los chinos miran la hora en el ojo de los gatos. 

Un día, un misionero que paseaba por los alrededores de Nankin se dio cuenta de que había olvidado su reloj y le preguntó la hora a un chico. 

Al principio, el chico del Celeste Imperio dudó, después cambió de idea y contestó: "Se lo voy a decir". Poco después volvió trayendo en brazos un gato muy gordo, le miró el centro del ojo y sin dudar afirmó: "Falta poco para el mediodía". Lo que era muy cierto. 

En cuanto a mí, si miro a la bella Felina, la tan bien nombrada, que es el honor de su sexo, el orgullo de mi corazón y el aroma de mi espíritu, tanto de noche como de día, a plena luz o en la sombra opaca, en el fondo de sus adorables ojos siempre veo la hora con claridad, la misma siempre, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos o segundos -una hora inmóvil que los relojes no marcan, liviana como un suspiro y rápida como una mirada. 

Y si algún inoportuno viniera a perturbarme mientras mi mirada descansa sobre este delicioso cuadrante, si algún genio deshonesto e intolerante o algún demonio del contratiempo viniera a decirme: "¿Qué miras con tanto esmero, qué buscas en los ojos de esta persona? ¿Miras la hora, mortal pródigo y ocioso?", yo respondería sin dudar: "¡Sí, miro la hora; es la eternidad!". 

¿Verdad, señora, que es éste un madrigal verdaderamente valioso y tan enfático como usted misma? Para ser sincero, sentí tanto placer bordando esta preciosa galantería que no pediré, a cambio, nada.

*

Espero que hayan disfrutado de esta lectura. Podrán seguir leyendo los cincuenta poemas abriendo el link que dejo en Notas. 
Leer este poemario en prosa, su obra póstuma, fue para mí acompañar al «poeta maldito» en su propio deambular, su melancolía particular, en su búsqueda infinita. Sin sutilezas, sin silogismos, sin deducciones.

Hasta la próxima lectura,

Cecilia Olguin Gianelli

Notas


- El Spleen de París, Charles Baudelaire:
https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/El_Spleen_de_Paris-Baudelaire_Charles.pdf

- Spleen y Capitalismo en el Baudelaire de Benjamin: Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México.
https://revistafyl.filos.unam.mx/spleen-y-capitalismo/



lunes, 8 de abril de 2024

«Elevación», un poema de Charles Baudelaire

«Elevación»

Charles Baudelaire

[París, 1821-1867, ibidem]




Por encima de valles, por encima de lagos,
De bosques y montañas, de nubes y de mares,
Más allá de los soles, más allá de los éteres,
Más allá de los lindes de estrellas a millares.

Como un buen nadador que se goza en el agua,
Alma mía, te mueves con toda agilidad,
Y alegremente surcas la inmensidad profunda,
Con una indecible y viril voluptuosidad.

¡Escápate bien lejos de estos mórbidos miasmas!
Sube a purificarte al aire superior,
Y apura, como un noble y divino licor,
La luz clara que inunda los límpidos espacios.

Detrás de los enojos y los hondos pesares
Que cargan con su peso la existencia brumosa,
¡Feliz quien a regiones lúcidas y serenas
Lanzarse puede con un ala vigorosa!

Aquel cuyas ideas, cual si fueran alondras,
Al cielo, de mañana, levantan su vuelo...
—¡Que sobre el mundo vuela y entiende sin esfuerzo,
La lengua de las flores y de las cosas mudas!

Del libro Las flores del Mal
[Les Fleurs du Mal, 1857]



Mi libro
Editoria Losada


Un simple recordatorio en el aniversarios de su nacimiento, un 9 de abril de 1821 en París, Charles Baudelaire, el flâneur, uno de los más grandes poetas franceses. El último de los románticos, el primero de los modernos.
Crítico de arte, ensayista y traductor, además de poeta. Admirado y estudiado por Walter Benjamin, y él, asu vez, admirador y traductor de Edgar Allan Poe. Amigo de los pintores Gustave Coubert y Éduard Manet.


Charles Baudelaire

Y un poema de su obra cumbre, Las flores del mal, «Elevación». Exquisito desde el título. Complejo, repleto de vida del que ha vivido —a pesar de su temprana muerte a los 47 años. Baudelaire interpreta la vida en toda su tremenda realidad.
Lo dice suave en la armonía y movimiento, contundente, con la insatisfacción justa.

Le habla al poeta, o... al hombre de la vida que se eleva [característica del Romanticismo]. Al que no teme que le hablen «del mal», al que lucha y busca el bien en la serenidad. Al que es  feliz en la voluptuosidad y el conocimiento.

Nos infunde esa grandeza con un fino simbolismo, en una universal humanidad, imperfecta, donde el espíritu se mueve con agilidad y deseo.

Espero que hayan disfrutado de este poema, encontrándole el propio significado, imaginación y placer. 
Hasta la próxima lectura,

Cecilia Olguin Gianelli

Notas

- Comentarios Las flores del Mal:
https://ciervalengua.wordpress.com/wp-content/uploads/2011/02/comentarios-las-flores-del-mal.pdf

- Poetry Foundation: El poema en francés e inglés.
https://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poems/157719/elevation-624afedfca951

- Societé Baudelaire. Site Officiel:
https://www.societe-baudelaire.com/fr/

- Benjamin y Baudelaire:
https://www.redalyc.org/journal/854/85443639006/html/

- Iluminaciones II. Baudelaire, Walter Benjamin:
https://monoskop.org/images/archive/d/d9/20130611094212%21Benjamin_Walter_Iluminaciones_II_Baudelaire.pdf




martes, 2 de abril de 2024

«Instructions on Not Giving Up», Ada Limón

 «Instructions on Not Giving Up»,

Ada Limón

[1976]


Cherryblossom Trees, Atlanta, USA


More than the fuchsia funnels breaking out 
of the crabapple tree, more than the neighbor´s
almost obscene display of cherry limbs shoving
their cotton candy-colored blossoms to the slate
sky of Spring rains, it´s the greening of the trees 
that really gets to me. When all the shock of white
and taffy, the world´s baubles and trinkets, leave
the pavement strewn with the confetti of aftermath,
the leaves come. Patient, plodding, a green skin
growing over whatever winter did to us, a return
to the strange idea of continuous living despite
the mess of us, the hurt, the empy. Fine then, 
I´ll take it, the tree seems to say, a new slick leaf
unfurling like a fist to an open palm, I´ll take it all.


Magnolia Stellata, Mar del Plata, Argentina

*

Poema del libro The Carring: Poems [2018], su quinta colección publicada. 

128 págs.


Ada Limón, Poeta Laureada de Estados Unidos en 2022, fue la primera poeta latina en tener este nombramiento y galardón. 
Nació el 28 de marzo de 1976 en Sonoma, California.
Muy influenciada por su madre en la manera de observar, la artista plástica Stacia Brady.

Sus seis libros publicados: Lucky Wreck [2006], The Hurting Kind [2022], The Carryng [2018], Bright Dead Things [2015], Sharks in the Rivers [2010] y This Big Fake World [2006].
Ha recibido numerosos premios, este que vemos hoy, The National Book Critics Circle Award.

Sobre sus poemas dijo el poeta e ingeniero civil Richard Blanco [Madrid, 1968]: «Both soft and tender, enormous and resounding, her poetic gestures entrance and transfix.»
[Suaves y tiernos, enormes, rotundos, sus gestos poéticos cautivan y paralizan].




Así es su poética, imágenes que nos permiten entrar, como ella misma dice, a nuestra propia habitación, conectarnos con la naturaleza —en un sentido más amplio—, con los espacios verdes, cualquiera sea el tamaño, mirar el césped crecer o el pimpollo que estalla en flor, prestar atención, reconocer nuestra totalidad.
No es fácil en medio del bombardeo de noticias, el caos en que muchas veces vivimos, mantener estas dualidades... y poder celebrar un cambio de estación, a alguien que escribe con papel y lápiz en un parque.
La poesía hace eso.

Espero que hayan disfrutado de este poema, en su página web que encontrarán en Notas, podrán leer más sobre ella y su obra.
Hasta la próxima lectura,
Cecilia Olguin Gianelli

Notas

- Oficial Website Ada Limón:
https://www.adalimon.net/

- Poetry Foundation:
https://www.poetryfoundation.org/poets/ada-limon