sábado, 13 de julio de 2019

In the small hours / En la madrugada, Wole Soyinka

In the small hours / En la madrugada 

Poema

Wole Soyinka

[Abeokuta, Nigeria, 1934]

Premio Nobel de Literatura 1986




Blue diaphane, tobacco smoke
Serpentine on wet film and wood glaze, 
Mutes chrome, wreathes velvet drapes,
Dims the cave of mirrors, Ghost fingers
Comb seaweed hair, stroke acquamarine veins
Of marooned mariners, captives
Of Circe´s sultry notes. The barman
Dispenses igneous potions —
Somnabulist, the band plays on.

Azul diáfano, el humo de los cigarrillos
Sinuoso sobre película húmeda y el barniz de madera,
Apaga el cromo, envuelve colgaduras de terciopelo,
Empaña la cueva de los espejos. Dedos fantasmas
Peinan cabellos de algas, golpean venas aguamarinas
De marineros abandonados, cautivos
De las notas voluptuosas de Circe. El barman
Prepara pociones ígneas —
Sonámbula, la orquesta sigue tocando.




Cocktail mixer, silvery fish,
Dances for limpet clients.
Applause is steeped in lassitude,
Tangled in webs of lovers´whispers
And artful eyelash of the androgynous.
The hovering notes caress the night
Mellowed deep indigo —still they play.

El mezclador de cocteles, pez plateado,
Baila para los clientes infaltables.
Los aplausos están empapados de fatiga,
Enredados en las redes de los susurros de los amantes
Y en el pestañeo coqueto de los andróginos.
Las notas flotantes acarician la noche
De un suavísimo azul añil —y siguen sonando.

Departures linger. Absences do not
Deplete the tavern. They hang over the haze
As exhalations from receded shores. Soon,
Night repossesses the silence, but till dawn
The notes hold sway, smoky
EpIphanies, possessive of the hours.

Las partidas se demoran. Las ausencias no
Desocupan la taberna. Cuelgan sobre la neblina
Como exhalaciones de playas retiradas. Pronto,
La noche recupera el silencio, pero hasta el amanecer
Las notas dominan el ambiente, epifanías 
humeantes, posesivas de las horas.




This music´s plaint forgives, redeems
The deafness of the world. Night turns
Homewards, sheathed in notes of solace, pleats
The broken silence of the heart.

La queja de esta música perdona, redime
La sordera del mundo. La noche se da vuelta
De regreso a casa, envuelto en notas de consuelo, pliega
El roto silencio del corazón.

Traducción: 
Nicolás Suescún
[Poetas del mundo en Medellín]



          La poesía, una de las formas más profundas, perfectas de la literatura, transmite, para mí, de la mejor manera. Las emociones más insondables, los significados más trascendentales son expresados con palabras que, así elegidas, superan tiempos y espacios y realidades —un mundo más allá de África—, son imágenes que el lector adquiere para siempre, si recibió el poema de esta forma.
          Este poema, «In The Small Hours» [traducido: En la madrugada], Wole Soyinka lo escribió poco antes de que Nigeria se independizara [1960]. Quizá teniendo este dato, el lector le podrá encontrar otro tono y significado político-social. 
          También podrán reparar en su compleja sintaxis, los lectores más avezados. 
          Soyinka, el primer africano en recibir un Premio Nobel, escribe en inglés, y su lenguaje, elección de palabras y alusiones, hace que su poesía no sea comprendida en una primera lectura.
          Quizá prefieran obviar estos datos, ir más allá de las estrategias lingüísticas, y disfrutar del poema intuitivamente. Imaginar el bar, ya que es tan descriptivo. Una noche en que se hace madrugada. Un bar en el que todos hemos estado, el humo de los cigarrillos —cuando se permitía fumar—, las bebidas, the cave of mirrors, siempre los espejos, y la música sensual y la mujer que seduce, poca luz, todo el ambiente letárgico está dicho. Se respira la atmósfera. 
          Luego, el mar se nos va haciendo presente, metafóricamente: venas aguamarinaspez plateadonotas flotantes, exhalaciones de playas retiradas [...]. 
          Y llega el amanecer y el hechizo continúa, «Las partidas se demoran. Las ausencias no desocupan la taberna». Sin embargo, es hora de irse, pero las notas sensuales quedan, la música persiste y son notas de consuelo para los corazones y almas heridas que han compartido esos momentos.
      
          Espero que hayan disfrutado de este poema y poeta. Que puedan seguir descubriéndolo, en su faz de dramaturgo y narrador —relatos, novelas, ensayos, autobiografías—. A través de sus memorias, saber de su infancia y adolescencia en Nigeria, de sus luchas políticas y experiencias como preso político, de su primo que es leyenda: Fela Kuti. Una vida muy activa tanto en Nigeria, como en Inglaterra y Estados Unidos. Una mezcla de estilos occidentales adquiridos y tradiciones africanas que ofrece una muy rica literatura. 
          Hasta la próxima lectura,

Cecilia Olguín Gianelli



Notas

- Wole Soyinka: 
- Wole Soyinka: Escritor nigeriano nacido el 13 de julio de 1934 en Abeokuta, capital del estado de Ogun, en Nigeria.

África

En 1986 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura, fue el primer africano en recibirlo. Y dijeron:  «Desde una perspectiva cultural amplia y con matices poéticos, Wole Soyinka, da forma al drama de la existencia».
Soyinka tiene una gran producción literaria, y muy variada. Con raíces en los mitos, ritos y patrones culturales de su tierra, su educación en Europa y su familiaridad con la cultura occidental, tiene condiciones inusuales para desarrollarla.
Sus creaciones literarias son vívidas, a veces desgarradores, siempre evocadoras, significativas y poéticas.
Entre sus obras:

  • A Dance of the Forests [teatro, 1960], una especie de Sueño de una noche de verano africana con espíritus, fantasmas y dioses. El drama indígena y la figura clave en Soyinka: el dios Ogun.
  • Death and the Kinq´s Horseman [teatro, 1975], una tragedia antigua, la muerte y el sacrificio como tema. La relación entre los no nacidos, los vivos y los muertos.
  • A Play og Giants [teatro, 1984], Otra faceta de Soyinka. Una farsa oscura. El texto en prosa introductorio es un resumen cáustico de la agonía de África.
  • Idanre and Other Poems [poesía, 1967], Ogun y lo que el dios representa como tema central: el conflicto, quizá la unión entre la destrucción y la creación.
  • A Shuttle in the Crypt [1971], colección de poemas escritos durante los dos años que Soyinka estuvo preso. Su supervivencia mental, el contacto humano, la ira y el perdón, son algunos de los temas.
  • The Man Died: Prison Notes [autobiografía, 1971], se cuentan las mismas experiencias que inspiraron el libro anterior, ahora en prosa. Hay cuatro autobiografías más y la adaptación al cine de Aké: The Years of Childhood* [1981].
  • The Interpreters [novela, 1964], cinco amigos que viven en la ciudad nigeriana de Lagos, con sus decisiones, desconciertos y sentido del humor. Con algo de Faulkner y Joyce, Soyinka da rienda suelta a una escritura que sale de lo común. Una narrativa postcolonial que no es opinión única, por eso Soyinka introduce a sus cinco intérpretes. Cinco personajes, intelectuales con distintas profesiones, y los caminos que deben enfrentar y elegir, después de haber conocido Europa, en la nueva Nigeria. Muy recomendada, está traducida al español.
Contemporáneo de otro gran escritor nigeriano, Chinua Achebe [1930-2013], autor de Todo se desmorona [1958], fue Soyinka quien le dio el último adios.
Lingüísticamente excelente —así es calificado—, Soyinka posee un riquísimo vocabulario, palabras y expresiones magníficamente usadas en diálogos ingeniosos, ya sea de manera satírica o irónica, que de forma tranquila y profunda, meditada. Su escritura, en relatos, novelas [The Interpreters], poesía, teatro, cine y ensayo, está llena de vitalidad y urgencia. Por toda su complejidad y técnica narrativa vanguardista merece una lectura atenta.

- Inspiring Illustrations: Artistas elegidos para ilustrar el post de modo personal, por su modernidad —la manera en que combinan distintas técnicas—, originalidad y talento artístico para transmitir poéticamente sus proclamas.

Aké, Film Trailer: Trailer oficial de la adaptación de la autobiografía Aké: The Years of Childhood [1981]. Memorias de infancia de Soyinka en Ake, su ciudad natal, y crónica de la Nigeria colonial.
https://guardian.ng/art/soyinkas-ake-film-on-amazon/





lunes, 8 de julio de 2019

Richard Aldington, a poem

Richard Aldington

[Reino Unido, 1892-1962, Francia]

«Goodbye!»




Come, thrust your hands in the warm earth
And feel her strength through all your veins;
Breath her full odors, taste her mouth,
Which laughs away imagined pains;
Touch her life´s womb, yet know
This substance makes your grave also.


A Farm [England, 1917], Paul Nash [1889-1946]

Shrink not; your flesh is no more sweet
Than flowers which daily blow and die; 
Nor are your mein and dress so neat, 
Nor half so pure your lucid eye;
And, yet, by flowers and earth I swear
You´re neat and pure and sweet and fair.


Sunflower and Sun [1942], Paul Nash [1889-1946]

*

Kindle Edition


          Hermoso poema del destacado escritor y poeta británico Richard Aldington, famoso por su novela Death of a Hero [1929] y su poesía minimalista de verso libre, con imágenes concisas, vívidas, tangibles, fáciles de imaginar. En este caso, un adiós a un ser querido y toda la fuerza de la tierra que lo recibe.

Amigo del poeta Ezra Pound —lost generation—, Aldington se destaca principalmente por ser fundador del movimiento «Imagist»*, por la influencia del arte japonés en su escritura, con muchas referencias a las tragedias y mitos griegos, y por expresar, tan bien, sin golpes bajos, los horrores de la Primera Guerra Mundial.
El imaginismo fue un movimiento literario de principios del siglo XX, fundamental para el nacimiento y el desarrollo del modernismo. Trataban de captar la esencia de «algo» —objeto, sentimiento o experiencia— en una sola imagen, nítida y precisa, alejado totalmente de la poesía victoriana.
Además, Richard Aldington, fue un crítico muy prolífico, traductor y ensayista. Escribió biografías sobre sus contemporáneos, la de D. H. Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia, generó una gran controversia*. 

Una vez en Londres, formó parte del influyente círculo de escritores británicos del momento, que incluía a William Butler Yeats y a Walter de la Mare, a su esposa, por supuesto, Hilda Doolittle, a James Joyce y a Williams Carlos Williams, entre otros.

Sin embargo, se sintió desilusionado con este ambiente literario por varias razones, sobre todo al regresar de la guerra. Aldington había interrumpido su carrera literaria para alistarse en el ejército durante la Primera Guerra Mundial. El pesimismo que caracterizó su obra siguiente fue atribuido al trauma sufrido en las trincheras, el llamado shell shock [neurosis de guerra]. 

Sus primeras publicaciones acerca de estas amargas experiencias fueron sus dos libros de poemas Images of War y Images of Desire, ambos de 1919.


Images of a War, Richard Aldington; illustrations by Paul Nash


Aunque influenciado siempre por la historia griega, sus versos estaban ahora impregnados de un tono melancólico, aumentando cada vez el contraste entre la integridad y pureza de los griegos... y lo sucio, sórdido, la confusión de ese presente hostil. En estas imágenes puede sentirse el cataclismo de los bombardeos, la soledad del hombre, la devastación de campos y ciudades, su acidez y amargura.


Richard Aldington´s first novel Death of a Hero


Su novela autobiográfica Death of a Hero [La muerte del héroe*], publicada once años después de haber terminado la guerra, describe el impacto que tiene la lucha armada y lo que significa estar en el frente. Explora la alienación y el aislamiento de un joven soldado en su vuelta a casa con un permiso especial, la difícil articulación de su vida civil y su vida militar.
Los lectores saben desde un principio que el soldado ha muerto en batalla... eso no le quita interés, al contrario hace que nos centremos en cómo se van delineando los eventos que conducirán a la irremediable tragedia. 

Esta novela está considerada como un valioso testimonio de primera mano, a la par de la de Erich Maria Remarque, con su Sin novedad en el frente [All Quiet on the Western Front, 1930] y la muy conocida Adiós a las armas [A Farewell to Arms, 1929], de Ernest Hemingway, ambas con míticas películas antibélicas que plasmaban, los sentimientos y desilusiones de jóvenes enviados a la guerra, en el primer caso, y una hermosa historia de amor entre un conductor de ambulancia del ejército italiano y una enfermera británica, en el segundo, siempre situadas en la Primera Guerra Mundial [1914-1918].

Hubo otros escritores famosos, como Virginia Woolf [1882-1941], que aludieron al trauma de la guerra*. Ella lo hizo de otra manera, pertenecía a un grupo pacifista [Bloomsbury Group], y expresó que no podía escribir de lo que no conocía. Escribió sí sobre su desagrado y el sinsentido del sentimiento patriótico, militarista, que podría suponer morir en el frente o ver morir a un semejante. Lo hizo en su diario, en cartas y con la creación del impresionante personaje Septimus Smith de su famosa novela La señora Dalloway [1925], donde recrea el trauma, tristeza y locura al volver de la guerra, enfrentándolo, o poniéndolo a la par de una sociedad indiferente.

Todos ellos, se expresaron y nos transmiten esta experiencia extrema a través de su arte. A través de la creación de personajes inolvidables sabemos del daño físico y psíquico, de sus traumas. Son espacios ficcionales donde esta voz demandada encontró su lugar. Fueron tiempos de guerra, y no hicieron falta descripciones de escenas de batallas. Fueron sus mentes las retratadas. Mentes alienadas, personalidades incapaces de adaptarse, con lapsus de melancolía, cuerpos mutilados. Todos estos artistas expresaron, de una u otra manera, con diferentes estilos y géneros, que la guerra no tiene nada que ver con la hombría y que estas heridas, del cuerpo y de la mente, no tienen que ser un símbolo de coraje o valentía.



H. D. [Hilda Doolittle]. American, 1886-1961, poet and novelist.


Volviendo a la vida personal de Richard Aldington, la separación de su esposa, la poetisa ya mencionada Hilda Doolittle, más conocida como H. D., el nacimiento de un hijo muerto, el haber combatido en las trincheras de la I Guerra Mundial, entre 1916 y 1918, la hipocresía de la sociedad británica y su ignorancia acerca de las tribulaciones de un ex soldado, fueron experiencias de las que no se pudo recuperar.
De H. D. siguió siendo amigo, pero abandonó su país. Se mudó a Francia, donde vivió hasta su muerte. Allí continuó escribiendo, como un expatriado, pero sabiendo que su obra literaria era su mejor respuesta a la guerra, y la mejor expresión de sí mismo y su época. Por todo ello recibió merecidos reconocimientos.

Espero que hayan disfrutado de este escritor y poeta. Recordarlo, si ya lo conocían, o acercarse a su obra, de una manera breve en este post, pudiendo profundizar, si lo desean, en los links que dejo. 
Sus escritos son un buen ejemplo del pensamiento y del estilo de una generación: una voz moderna y honesta. Tuvo el don de evocar fluidamente emociones simples que fácilmente compartiremos. Sus admiradores suelen decir en su defensa, «la poesía no tiene porqué ser herméticamente intelectual».
Hasta el próximo encuentro,

C. G. 

Notas, referencia y bibliografía

- Poetry Foundation: 
https://www.poetryfoundation.org/poets/richard-aldington

- Imagism: Fue un movimiento en la poesía angloamericana de principios del siglo XX, que favoreció la precisión de las imágenes y el lenguaje claro y nítido. Ha sido descrito como el movimiento más influyente en la poesía inglesa desde la actividad de los Prerrafaelitas. Como estilo poético dio inicio al Modernismo y es considerado como el primer movimiento literario modernista organizado en el idioma inglés. [W]

- Richard Aldington, Dissertations and Theses. Boston University, by Alice Rachel Peaslee:
https://open.bu.edu/bitstream/handle/2144/6251/Peaslee_Alice_1935_web.pdf?sequence=1

- Richard Aldington and Lawrence of Arabia: A Cautioniary Tale: The life of Aldington as a source of Poetic Material.
https://www.amazon.com/Richard-Aldington-Lawrence-Arabia-Cautionary/dp/0809321661

La muerte del héroe, Richard Aldington: un fragmento:
http://www.epdlp.com/texto.php?id2=6423

-  Images of War, by Richard Aldington,  with illustrations by Paul Nash:
Who were the Imagists?: Acá pueden abrir el libro y leer todos los poemas y ver las imágenes:
https://www.bl.uk/collection-items/images-of-war-by-richard-aldington-with-illustrations-by-paul-nash

- Pinturas de Paul Nash elegidas:
http://www.leicestergalleries.com/19th-20th-century-paintings/d/paul-nash/47720
https://www.christies.com/lotfinder/Lot/paul-nash-1889-1946-sunflower-and-sun-5369929-details.aspx

- War Trauma and Madness in the Fiction of D. H. Lawrence and Virginia Woolf, by Marina Ragachewskaya:
https://journals.openedition.org/lawrence/239

domingo, 12 de mayo de 2019

«Una casa no arde sola», Evangelina Aguilera

Una casa no arde sola

Poesía

[2018]

Evangelina Aguilera

[Mar del Plata, 1977]


Hay arte en el silencio y en el viaje
en ir por la palabra a trote lento...

Con el libro en mis manos, en mi casa [11-5-2019]

          Lo que genera leer los poemas que conforman el libro Una casa no arde sola, de Evangelina Aguilera, por los caminos que me llevan cada uno de ellos, es lo que trataré de contarles brevemente.
          Además de haber leído las valoraciones de ojos expertos, los de Osvaldo Picardo [1955], por ejemplo, en su presentación al público y prólogo, donde describe su poética  como «poesía de pensamiento que no descarta ni la emoción ni lo sentimental», aquí hablo por mí, una lectora.
          Una lectora que se apropiará de sus palabras, palabras que sí tienen alma. Para contarles a mis amigos, también lectores, que todavía no la conocen, y decirles de su naturalidad y frescura, imaginando un gran trabajo detrás. Su gracia natural nunca la he confundido con liviandad ni con algo ingenuo. Pero tanto su persona como sus poemas tienen ese don, tan escasamente encontrado, de la profundidad sin esfuerzos. Una estética y lenguaje muy cuidados. Ya encontrarán si leen el libro, y espero que de verdad lo hagan, ideas, significados y experiencias que fluyen y nunca se estancan. 
          Para eso, y evitar elogios que podrían alejar más que acercar, es que recurro a algunos de sus versos y palabras como su propia exégesis. Solo unos pequeños adelantos para no quitarles el placer del propio descubrimiento.


Mother and daughter by the sea.
Pino Daeni [1939-2010]

          Así de simple y doloroso: / ella ahuyenta mis sombras / y pasa en limpio el argumento de mi vida. Y «ella» es... adivino su hija, la que forma parte de ese recuerdo que construye [«Ana»].

Imaginar detrás de los postigos: la ancianidad o el libro que se cierra... [«Visita»].

Pasearme por un dramaturgo noruego, que también es poeta, y una mujer que no se nombra —mi pensamiento dice «Nora», que no quiere ser muñeca—, y es lectura de jóvenes, ¿otro feminismo?, me pregunto... Mis alumnos escriben sobe el tema del día / Hablan de Ibsen... Ellos escriben después de su lectura / como esos buscadores de oro que en el agua... [«Comprobación de lectura»].

Alumnos y aulas, algo más que una constante, que su experiencia docente, un pensamiento hacia una visión, un lenguaje dentro del lenguaje... aprendices de lengua castellana / desmiembran infructuosas oraciones complejas./... Ninguna de esas frases que analizan ahora / podría ser hablada sin caer de rodillas / suplicando sentido / o algo que les devuelva / el alma a esas palabras... [«Evaluación de sintaxis»].   

Querer encontrar la médula de un hecho inexplicable, un barco encallado en Mar del Plata, ciudad que presiento en cada verso. Como se presiente su vida, su gente. Pero no nos quedemos con esto, en cada poema habla de «otra cosa»... Era buscar la insistencia de la imagen / la médula de un hecho inexplicable / o mostrar / que no alcanzaba el azar para entenderlo. / Eso que estaba ahí hablaba de otra cosa,... [«Un barco»].

Una madre que mira o... descubre. Una hija que la mira, y la descubre, y de ella se pregunta... con un aprendido ejercicio de supervivencia / clava la vista acuosa en la ventana / ¿ella mira el jardín o lo descubre?... ¿Se acordará del gusto? ¿sabrá si digo sal / lo que es la sal? ¿de la alegría qué sabrá? / ¿escuchará los timbres del recreo de su infancia?... [«Esa mujer, mi madre»]. Que hermoso poema, doloroso.


The Matriarch 
Pino Daeni [1939-2010]

Descubrir que una casa es quien la habita... Puse en las bolsas negras de basura / frascos de mermelada, sus remedios... Al final de ese día / quedó una morgue oscura en la vereda / y aprendí que una casa es quien la habita [«Las bolsas de consorcio»].

Una película y una escena, lo que ya no es... una casa se consume en el fuego... Es una escena intensa que excede la tristeza / y sobre ella se yergue todo el film: / esa insistencia de hablar sobre cenizas / tejer la red para atrapar la sombra / ir descalzo en el agua y desnudo / buscar el techo de un hogar que no existe [«Una casa no arde sola I», el poema que da el título al libro y dos versiones].

Hijos detrás de su madre, como pájaros, felices a pesar del incendio... El día que se quemó el henal del caserío / madre, envuelta en su negro chal de lana, / dijo no griten, se incendia nuestra casa... [«Una casa no arde sola», segunda versión sobre Sacrificio, de Tarkowsky].




El espejo que es el cine y otro incendio que recuerdo, otras amenazas y otro niño, el de Faulkner. Sarty, entre la lealtad a su padre y hacer lo correcto, tampoco comprende del todo. Y menos comprende el Iván de Evangelina, que es el de Andréi Tarkovski, al que también admiro. Gracias Eva por traerlo... En el escenario vasto de la guerra / un hombre tiene su casa sin paredes... Iván espía por la hendija de sus odios / los restos de una vida, cualquier vida... Es que el fuego tiene múltiples sentidos. [«Sobre "La infancia de Iván"»].

Y sigo leyendo, y me encuentro con lo que ensucia el deseo de aprender, ese parloteo... Como el barro hay maneras / que no piensan, ensucian el deseo / de entender, son persianas de hendijas / muy finitas / donde ni pasa el sol ni el aire... [«Ruido que al ruido»].

La permanencia y el olvido. Las fotos, la historia que no cuentan... de las fotos del sobre marrón / me gustan los detalles / la historia que no cuenta cada imagen / eso que hay que adivinar... [«El amanuense y la kodak»].

La risa y el significado de la comicidad [H. Bergson]. ¿Qué hay en el fondo de lo risible?... Hiciste de tu cuerpo una caverna / metiste las pastillas y los gestos / envolviste en papel tu cristalina / tendencia a desistir. Quedaste sola, adentro... Adentro hay más que cosas... Y vos no sabés / no sos: / vos siempre vas sonriendo [«La ruina moderna»].

Y seguiré leyendo de otras casas y sonrisas y tiempos y ruidos... pero entro como huyendo / a esta casa de ecos y de risas. Y el ruido de la anciana sordomuda... una mujer que no habla y tampoco escucha / pero que trenza el pelo blanco, gris, reseco / y se imagina el ruido y teje y se sonríe. Y recuerdos que son postales... y sobres / amarillos de tiempo, sombras del tiempo acaso / voces en coros, llantos / rosas que cuentan nada: / la voz de los fantasmas. Y ciertas cosas que no cambian... responde a una lógica de repeticiones / como los días y las oscuras noches / algo que vuelve queriendo decir algo / El color de los ruidos es algo que no cambia / pero hay que acostumbrarse / a distinguir la forma en que regresan.

Las casas y la casa, la nuestra, la mía donde leo el libro en una mañana otoñal. La de Evangelina que hago mía, de ecos y risas donde hacemos pie en este presente, y nos seguirán otros. Y seguirá el silencio elegido o los ruidos que se reconocen entre miles, ruidos de infancia. También Dios tiene su ruido, en el aire, no se calla e interpela. A veces cansa, dice la autora en su experiencia místico-poética. Y los ruidos que son voces... Hoy escuché las voces del pasado / esas lenguas de roca, los ruidos del acero / palabras de altos templos / voz aguda del viento... [«Una batalla»].


Una casa no arde sola [2018].
Editorial El Suri Porfiado; 50 págs.

No se pierdan la lectura completa de este libro. Sus poemas. Deténganse y lean. En ellos se encontrarán, estoy segura. Quizá con otras formas, otros gestos. Sus versos despertarán algo propio, personal. Ellos tuvieron en mí, además de brindarme un gran deleite de lectura, el efecto de hacer surgir ideas y pensamientos, de querer profundizar en ellos. Las palabras de Evangelina son palabras llena de emoción y creatividad que me acompañaron en varias relecturas ya. Pareciera que dejan algo entreabierto para futuras aperturas y cierres.
Espero, y le deseo a ella, que siga en su insistencia de cavar sobre el asfalto túneles infinitos, y nos siga brindando sus poemas.

Aquí está ella firmando sus ejemplares: 

                                           «Escribir es un trabajo de orfebrería que muestra 
                                                   la destreza intelectual, el acervo cultural, 
                                           y la razón en movimiento, pero si en este ejercicio
                                      no entra el espíritu, la poesía se transforma en palabrerío».

Evangelina Aguilera

Hasta el próximo encuentro, con otra buena lectura.

Cecilia Olguin Gianelli

Notas

- Eva Aguilera: Evangelina Aguilera [Mar del Plata, 1977]. En poesía publicó Fuga [2009] y el audio-libro Memoria del silencio [2015]. Obtuvo, entre otros, el primer premio del concurso «Luis Alberto Spinetta», organizado por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata [2013]. Coordina desde 2014 los talleres de escritura creativa «Fernando Pessoa». Es profesora en Letras y dicta clases en escuelas de enseñanza secundaria.

El contacto en facebook: 

- Entrevista:

sábado, 27 de abril de 2019

Rita Segato, discurso inaugural en la 45.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Argentina.

Rita Segato

[Buenos Aires, 1951]

Antropóloga, feminista

45.ª Feria Internacional del Libro 2019

Buenos Aires, Argentina

La autora elegida para dar el discurso de inauguración de la Feria, 
y su invitación a la desobediencia.

Rita Segato
          Rita Laura Segato, antropóloga, investigadora y una de las más destacadas pensadoras feministas, dio el discurso inaugural en la 45.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Argentina. 
          De su trayectoria, podríamos decir que es una mujer que ha investigado sobre los problemas de género en los pueblos indígenas y comunidades latinoamericanas, y sobre la violencia de género en general, como estructura y campo de poder. Que ha escrito muchísimo sobre estos temas, y por consiguiente, que es todo un referente de aquí y ahora, un momento de lucha mundial por los derechos de la mujer.
          También ha trabajado sobre las relaciones entre género, racismo y colonialidad. Es Doctora en Antropología Social [Universidad Queen´s de Belfast]. Realizó estudios de Antropología de la Música con John Backing y Antropología Social con Milan Stuchlik y Gerd Baumann.
          Fue profesora estable en el Departamento de Antropología de la Universidad de Brasilia y de los posgrados interdisciplinares de Bioética y de Derechos Humanos en esa misma casa de estudios, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones de Brasil, y profesora visitante en programas de doctorados en varias universidades de America Latina.
          Su obra es amplia, premiada y reconocida a nivel internacional. Ha escrito numeroso ensayos entre los que se destacan: Las estructuras elementales de la violencia [2003], La nación y sus otros [2007], Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres [2014] y Contrapedagogías de la crueldad [2018].
*
          Por tercera vez consecutiva una mujer da el discurso inaugural de la Feria. Después de Luisa Valenzuela [2017] y Claudia Piñeiro [2018], llega Rita Segato.
          Su discurso inaugurando la Feria, después del vergonzoso abucheo al Secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, fue recibido de pie y ovacionado.
Leamos y saquemos nuestras conclusiones:


«Me siento muy honrada por esta invitación a la fiesta de un país de lectores.
Un país en el que alguien puede hacerse célebre por pensar.
Un país donde la imaginación no ha sido derrotada». 
R. S.

Rita Segato. 45.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Argentina.
Jueves 25 de abril de 2019. Sala Jorge luis Borges.


Las virtudes de la desobediencia 


          Elizabeth Costello me salva siempre cuando me veo en una situación como ésta. Ya lo ha hecho otras veces eso de venir en mi auxilio, desde el cielo de la literatura donde seguramente se encuentra. La profesora Costello, de mi misma edad, es el Ángel de la Guarda femenino que protege a quienes, como yo, no se sienten felices con las formalidades y circunstancias a que debe curvarse quien sobrevive a costas de una profesión letrada. Lo que a mi me gusta y donde me amparo en el célebre personaje que circula por las novelas de Coetzee no es el tema del cual habla, sino el hecho de que habla de algo a lo cual no ha sido convidada a hablar, es decir, su indisciplina, su fineza indómita, su distracción con relación al protocolo académico que, al parecer, la habría llevado hasta el podio que hoy ocupa. Puede haber sido invitada a hablar, por ejemplo, de la literatura inglesa del siglo XVII, y discurre, ante el desconcierto y decepción del público y la reprobación de su hijo varón, sobre la Vida de los Animales. Lo de Costello conmigo es prácticamente un estado alternativo de consciencia, una posesión: me baja un santo, como se dice en el lenguaje del Candomblé, y ese santo es Costello, a la hora de tener que hablar en circunstancias como ésta. Su política, a mi ver, no es precisamente lo que dice, sino su permanente acto de desobedecer, su distracción de la norma. Esa es mi lectura del divino personaje. Y esa es mi lectura de lo más humano de lo humano: examinar los chips que nos programan, y elegir cuál apagamos, a cuál le damos baja, qué mandato extirpamos de nuestra matrix. A mis estudiantes de Antropología les he preguntado muchas y muchas veces, a lo largo de muchos años, ¿por qué estudiamos cómo la cultura nos hace ser de determinada manera, nos formatea, en lugar de estudiar cómo, a pesar de la cultura a la cual supuestamente “pertenecemos”, cada uno de nosotros puede ser único, irrepetible, diferente. La estrella guía de la humanidad es, precisamente, su capacidad de desvío, capacidad a la cual le debemos nada menos que la historia.

«La profesora Costello es el Ángel de la Guarda femenino
que protege a quienes no se sienten felices con las formalidades y circunstancias 
a que debe curvarse quien sobrevive a costas de una profesión letrada».

Editorial Debolsillo; 240 págs.

Primera desobediencia:

          Es por eso que ando diciendo, entre otras cosas, que una politicidad femenina, por una serie de razones, no puede ser principista, sino pragmática y capaz de improvisar, dirigida a la vida aquí y ahora, a su continuidad y a su esplendor, a pesar de todo o, como decimos, contra viento y marea. Por lo tanto, y para esto, siempre alimentada por lo que he llamado una “ética de la insatisfacción”, bastidor de toda buena política, pulsión opuesta excluyente. Nuestra lógica, la lógica que permitió sobrevivir a tantos siglos de masacre en nuestro continente, no es una lógica monológica, monopólica, regida por la neurosis de coherencia y del control, la neurosis monoteísta y blanca de los europeos. Nuestra lógica es trágica, en el sentido de que puede convivir con la inconsistencia, con verdades incompatibles, con la ecuación a y no-a, opuestos y verdaderos ambos, y al mismo tiempo. Y por lo tanto, siempre, siempre, dotada de la intensidad vital de la desobediencia. Una lógica para-consistente para conservar la vida y garantizarle continuidad y mayor bienestar para más gentes, para mantener el horizonte abierto de la historia sin destino prefijado, para mantener el tiempo en movimiento.

Segunda desobediencia:

          Me remite a Europa, el continente de la neurosis monoteísta, como le llamo en mi libro Santos e Dáimones (sin traducción al castellano). El continente de la neurosis de control y del juicio moral sobre el mundo. Y así llego a la otra evocación inevitable al preparar esta incómoda conferencia es el malestar que me causó, 36 años atrás, el discurso de García Marquez, al recibir el Premio Nobel en 1982, llamado La soledad de América Latina. El recuerdo de ese vago e incomprensible malestar me acompaña desde entonces, y solo ahora encuentro el espacio para hablar del mismo ante una audiencia. En aquel tiempo, la palabra eurocentrismo ni rondaba mi cabeza, inclusive porque en esos años yo vivía en Europa. Veamos: García Márquez me parecía decir que América Latina estaba sola porque Europa no la miraba, no la veía, no registraba su existencia y no la comprendía. Definitivamente me desagradaba, como me sigue desagradando hasta hoy, que el subtexto de su discurso indicaba claramente la convicción del autor de que solo en el ojo de Europa era posible que nuestro continente alcanzara su existencia plena. ¿Será que un ser para otro es nuestro destino? Sería problemático, porque para ser para el otro eficazmente /con eficiencia es necesario que de ese otro aprendiéramos a ser. Con los años, y con los vocabularios a que fui teniendo acceso, ese malestar se fue transformando en consciencia. Una consciencia que me permite hoy hablarles, como gente del libro que son, de nuestro tema:

la circulación de la palabra y la forma de la palabra. 

Como afirmé hace unos veinte días en el Museo Pompidou de Paris, en una reunión con directores de museos de Europaª en la que se me propuso responder una pregunta importante, inteligente, muy poco habitual: ¿Cómo incide en Europa el eurocentrismo?, es Europa la que esta sola. Se mira en el espejo narcísico de sus museos, pero carece del verdadero espejo, el que puede ejercer resistencia y mostrarle los defectos, pues esos objetos no pueden devolverle la mirada. Europa carece de ese potente utensilio femenino que es el “espejito, espejito” de la Reina Mala de los cuentos: no ve su defecto en el reflejo que podrían brindarle los ojos de los otros, porque al otro lo tiene solamente atesorado en la vitrina de su poder colonial. La visita al Museo Chirac en el Quai de Branly me confirmó esa impresión, pues no vi otra cosa allí que “belleza encarcelada”, objetos retirados de su destino propio, de su lecho histórico, del paisaje en el que vivían arraigados. Desde allí hubieran podido seguir su camino e irradiar su influencia. Lo mismo pasa con los libros.
          Nosotros, según García Márquez, necesitamos vernos en el ojo de Europa, en los libros de Europa, para no estar solos. Sin embargo, no registra que Europa siquiera percibe su soledad, soledad que la ha ido llevando lentamente hacia una decadencia de su imaginación creadora, la que en otro tiempo nos deslumbró, y a un tedio insoportable. 

[ª L’Europe des Musées , Centre Pompidou, 8 de abril de 2019].

«¿Cómo incide en Europa el eurocentrismo?»

 

Tercera desobediencia: 

          Desesperaba a mis maestras, maestras de elite, en el Lenguas Vivas Juán Ramón Fernández de mi infancia, cuando nunca jamás, desde los seis años, en hipótesis alguna, acepté escribir mis redacciones en el modo del tú, y del háces en lugar del hacés. Así como continúo hasta hoy con la ardua tarea de modificar el corrector de lengua, todo el tiempo, a cada línea, para poner un acento en la i de decíme, en la i de veníte, en la e y en la a de si querés pasá por mi casa. A contracorriente de la conformidad, en desobediencia. Más tarde aparecería mi amado Arguedas, con su lengua quechua en español, con sus inflexiones del quechua en la lengua sobre-impuesta, su verdadero secuestro del castellano para decir lo que deseaba y era necesario decir: que era el indio quien llevaba la bandera de la historia y de la soberanía en nuestro continente.
          Así como Polanyi ha hablado de la economía arraigada destruida por el capitalismo, necesitamos hablar de un arraigo de la palabra de su camino reexistente a pesar de la instituciones y en los gestos verbales de la gente.

 Cuarta desobediencia:

          El 7/08/2018, a las 19:12, Juan Pérez (nombre ficticio) de la muy prestigiosa editorial española La Eterna (nombre ficticio) escribió: 

          Estimada Sra. Segato, 
          Mi nombre es Juan Pérez y soy el editor de Ediciones La Eterna. Solo quería ponerme en contacto con usted para invitarla cordialmente a incorporarse de alguna forma a nuestro fondo editorial. 
          Su trabajo crítico me parece una joya intelectual que debería ser conocido y leído en todo el mundo. En España, por ejemplo, no llega con facilidad. 
          Por supuesto, sé que espacios editoriales para publicar no le faltan, muy concretamente Prometeo, con quien trabaja de forma continuada. 
          Aun conociendo esta situación, me permito invitarla desde la admiración de su trabajo. 
          Un cordial saludo,

          Juan Pérez 
          Editor Senior 
          Madrid (España) 

          De: Rita Segato [mailto:ritalsegato@gmail.com] Enviado el: viernes, 10 de agosto de 2018 3:13 
          Para: Juan Pérez 
          Asunto: Re: Ediciones La Eterna 

          Estimado Juan, le agradezco mucho los términos de su mensaje. Es estimulante saber que el esfuerzo de uno es apreciado, y sobre todo por un editor de una editorial tan prestigiosa. Pero creo que me va a entender si le digo que, como sabe, escribo desde la perspectiva de la Colonialidad del Poder y también del Saber. Mi perspectiva es crítica con relación al eurocentrismo, que no es otra cosa que un racismo aplicado a los saberes y productos de quienes habitamos y trabajamos en estas costas, en este lado de acá del mar, en un paisaje marcado y demarcado por el proceso colonial, que perdura hasta el presente. Entonces, yo tengo un editor, que es el primero que me tendió la mano en 2003, cuando deseaba retornar a mi país y nadie me conocía en Argentina. Lo estimo y me ha ayudado en una serie de situaciones de vida que fueron difíciles. Publico con él en español, de la misma manera que publicaría con uds. Sin embargo, por el hecho de que La Eterna queda del lado de allá del mar, la distribución es más fácil en todo el universo de los lectores en lengua española, y aunque mucho me alegró su mensaje, no me es posible concordar con eso, curvarme a eso, reconciliarme con eso. Se puede entender, verdad? Soy terca como una mula, lo sé. Pero es que me duele saber que un editor de América Latina no tiene las mismas facilidades para circular que una editorial española. Lo único que se me ocurre, entonces, es sugerirle que establezca una colaboración de algún tipo con mi editorial, Prometeo, para que entre las dos en asociación editen próximamente algo mío…. Qué le parece esa idea? Sea cual sea su respuesta, le mando un abrazo y mi sincero agradecimiento por el aprecio hacia mi obra. 
Rita 

          De: Juan Pérez
          Asunto: RE: Ediciones La Eterna 
          Enviado el: viernes, 13 de agosto de 2018 12:22:11 GMT-3 
          Para: Rita Segato 

          Estimada amiga, 
          Lo entiendo perfectamente, por supuesto. Debo decir que me reconforta encontrar una intelectual que es consecuente con su discurso (eso no siempre pasa)…..
          Juan Pérez 
          Editor Senior 
          Madrid (España) 

          Cito este intercambio con el editor Senior de una muy apreciada y por demás respetable editorial peninsular por su gran elegancia y el respeto mutuo, personal, que se revela entre el corresponsal que representa el interés de la empresa y yo, como su interlocutora. Se trata de una entre diversas invitaciones a publicar en editoriales globales que he recibido, todas declinadas por la razones que le expongo a Juan Pérez. Básicamente, como me decía en estos días mi querida Claudia Schwartz, que se crió entre los anaqueles de Fausto y ahora edita poesía con gran dificultad en Leviatán: ¿Por qué no puedo conseguir un libro de Chile, por qué no puedo conseguir un libro de Uruguay? ¿Por qué no puedo acceder a autores de esos países desde Argentina, si no a través de España? La verdad es que la dictadura persiguió a grandes libreros argentinos y destruyó el gran parque editorial que teníamos por medio de la persecución política, y Menem terminó el trabajo por la total desprotección en que dejó a

la industria editorial argentina,

que gozaba de gran prestigio en el mundo de habla castellana por su incontestable calidad. Honorables empresarios libreros persistieron y o surgieron para intentar resucitar lo perdido… Otros murieron de tristeza, como el padre de Claudia, con el cierre final de sus librerías Fausto y de su editorial, Siglo XX, en una supuesta “democracia” que, apenas recuperada, sucumbió a la colonialidad del poder y del saber. Las editoriales españolas compraron las editoriales de textos y manuales escolares, beneficiándose con el know-how ya existente en el país, y amenazaron así la belleza y el valor del pluralismo de la lengua y los modos de decir del arraigo argentino. Lloro por eso: era hermosa la Argentina de Fausto. Como es insubstituible la Argentina del Centro Editor de América Latina. El valor y meta histórica de un mundo en plural quedó así en situación muy frágil, en un proceso no muy diferente a lo que se dio con los sellos globales de grabadoras musicales, que compraron la música del mundo y la “ecualizaron” en un “world music” pasteurizado y rápidamente obsolescente. Quiero rendir homenaje aquí a los editores que sobrevivieron aquel tiempo destrucción y a las que comenzaron después de la ruina: Corregidor, Coligue, de la Flor, Biblos, Manantial, Lugar editorial, Espacio Editorial, Homo Sapiens, Pequeño Editor, Prometeo, Godot, Leviatán. Y discúlpenme si no he conseguido nombrar todas, o si alguna de las que nombré ya ha perecido. Quiero que se entienda que no se trata del valor del patriotismo; se trata, sí, del valor del pluralismo.


«El valor del pluralismo»



Quinta desobediencia:

          Nombremos nosotros. Demos los nombres. No le pasemos el mensaje a los jóvenes, como hacemos generalmente, de que vienen a la escuela, a la universidad, meramente para aprender. Porque ese aprender se refiere automáticamente a un aprender lo ya pensado, y por debajo de ese ya pensado contrabandeamos inevitablemente la idea de lo ya pensado en otro lugar. La faena del intelectual es la producción y donación de nombres. Lo aprendí de mi amado maestro Aníbal Quijano. Autoría viene de autorizar. Son dos términos profundamente emparentados. Pensemos desde acá, no deleguemos a que nos piensen el mundo en que vivimos desde afuera. 
          Nos pasa a nosotros, y le pasa a España también. Al igual que nuestro continente, se encuentra del lado del consumo y la aplicación de categorías teóricas, no a su formulación. No nos engañemos… Le pasa a ese país tan tristemente colonial y criollo como nosotros que es España, una nación que se conquistó a sí misma y siguió por el lado de acá, sin solución de continuidad, en el mismo año, 1492. La lengua española es numerosa, pero no es hegemónica. No produce un pensamiento teórico destinado a atravesar la Gran Frontera Global desde el Sur hacia el Norte. Libros editados acá por grandes conglomerados de editoriales destinadas al lucro global no son catapultados a las lenguas en las que las ideas alcanzan circulación e influencia planetaria. La reserva de mercado del Norte sobre lo que bien podríamos llamar “patentes” en el campo de las Humanidades es cerrado, inexpugnable. Porque, no nos equivoquemos: es el campo de las Humanidades, con su usina de palabras, su poiesis de conceptos, lo que da forma al futuro de la historia. Es por eso que se encuentra en manos de pocos, pocos que no están por aquí, la llave del camino de las Humanidades que cierra la puerta de esa circulación planetaria a los conceptos teóricos acuñados en nuestra lengua, con soberanía y autonomía, desde acá mismo, desde el suelo en que nuestros pies se asientan.

 Sexta desobediencia:

          Junto a la valla que se erige para que nuestras palabras no atraviesen, también se levanta un cerco inexpugnable para impedir el atravesamiento del estilo de escribir. La tecnología del libro de la academia del Norte se nos impone en las universidades. No nos curvemos a esa tecnología del texto originaria de una época en que la información, por su escasez, era un problema, y era un problema que las universidades del Norte imperial no tenían. Un texto o un libro eran la forma de exhibir el acceso a la información, el poder que significaba acceder a esa información. Hoy la información es un problema también, pero de signo opuesto.

 Estamos asfixiados en información,

 por eso lo que importa es la capacidad de elegir una ruta autoral en el fardo informativo que nos aplasta. Lo importante es desarrollar la habilidad de identificar lo que existe a nuestro alrededor sin ser nombrado y no abdicar del ensayo, que es nuestra forma de argumentar. No abandonemos el ensayo: el “yo digo”. La voz del ensayista es inexorablemente una voz autoral, que no se esconde por detrás de la coartada del fichaje. Tengamos en cuenta que la verdad es un acuerdo entre interlocutores. Los nombres bien encontrados son como pergaminos en botellas arrojadas al mar que llegan a destino. Puedo afirmar que sencillamente me consta.

Séptima desobediencia:

          Construyamos nuestra propia desobediencia. No confundamos el Ni una Menos con el Me Too, y no nos enredemos en su tensión con el Manifiesto de las intelectuales francesas. Cada movimiento y cada feminismo solo puede ser construido con los elementos de su propia historia. En la disputa entre el feminismo anglo y el francés, yo leo claves de dos historias de la conyugalidad, dos formas de la sexualidad y el amor instaladas por civilizaciones y líricas diferentes, como lo ha hecho notar hace tiempo ya Peter Gay* y también Josefina Pimenta Lobato*. Están en juego allí dos modelos del amor, el anglosajón y el francés.

[*Gay, Peter. A experiência burguesa da rainha Vitória a Freud: a educação dos sentidos. São Paulo: Companhia das Letras, 1988. v. 1. Gay, Peter. A experiência burguesa da rainha Vitória a Freud: a educação dos sentidos. São Paulo: Companhia das Letras, 1990. v. 2. *Pimenta Lobato, Josefina: Antropologia do amor. Do Oriente ao Ocidente, Belo Horizonte y São Paulo: Autêntica, 2012]

          En lo que al Ni una Menos respecta, recordemos que existe sí una colonialidad al interior de los movimientos sociales. Esa colonialidad suele traicionarnos y desorientarnos. El Me Too, con su raíz en el feminismo pilgrim norteamericano, se dirige y le hace señas a la paternidad del Estado, a un tercero como árbitro indispensable de las relaciones, a un abogado en la almohada, posiblemente
como única herramienta en un mundo de individualismo a ultranza. Mientras el Me Too le habla al Estado, el Ni una Menos le habla a un nosotras y nosotros, le habla a una sociedad. 
          Nuestro feminismo pertenece a un mundo en el que aun en las metrópolis blanqueadas la vincularidad es vital y puede y debe ser conservada por el amparo que nos brinda y la felicidad que nos trae. Un mundo en el que se han preservado jirones de comunidad. Estoy convencida de que no debemos delegar el arbitraje de nuestra vida erótica a un tercero. Todavía creo que la gestión del deseo debe ser posible en nuestro mundo cuerpo a cuerpo, cara a cara, y que debemos luchar por eso, creando las condiciones para que sea posible. Para eso habrá que trabajar arduamente sobre las relaciones de poder en el campo del trabajo y del estudio, en los cuales la jerarquía es decisiva y el patriarcado se manifiesta con más saña, y regenerar las estructuras comunales capaces de vigilar y cuidar la forma en que llevan la vida las personas. El resto corre por cuenta de desmontar el orden político patriarcal, e inaugurar una nueva era de la historia. Vamos claramente hacia allá.


Buenos Aires, Argentina, marcha feminista multitudinaria.


Epílogo.

La Octava 

¡Abajo el mandato de masculinidad! 
¡Por el derecho de los pueblos a sus territorios y a su estilo de vida en el arraigo comunal! 
¡Sí al aborto legal, seguro y gratuito! 
¡Ni una menos! 
¡Justicia para Sabina Garnica, niña de 11 años habitante del barrio Virgen Desatanudos de La Rioja y entusiasmada militante de La Garganta Poderosa, violada y asesinada el 14 de abril! 
¡Ni una trabajadora de prensa menos! 
¡Reconocimiento para los bachilleratos populares! 
¡Por un mundo radicalmente plural!
*

Espero que hayan disfrutado de esta lectura, y que les despierte el interés por otras. Podemos estar más o menos a favor de las posturas feministas, nos puede costar asimilar los cambios, adaptarnos, pero creo que es una obligación hacer algo, por pequeño que nos parezca, para dejar un mundo mejor para nuestras hijas y nietas.
Hasta el próximo encuentro,

Cecilia Olguin Gianelli

Notas, lecturas

- Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Sitio oficial: Rita Segato, sus datos y discurso inaugural:

- Video del discurso:

- «Una falla del pensamiento feminista es creer que la violencia de género es un problema de hombres y mujeres»:

- La guerra contra las mujeres, Rita Laura Segato:

- «La crítica de la colonialidad en ocho ensayos», Rita Segato: 

- Elizabeth Costello, J. M. Coetzee: Audiolibro.



sábado, 6 de abril de 2019

45.ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO BUENOS AIRES 2019

45.ª Feria Internacional del Libro 

Buenos Aires, Argentina

Del 25 de abril al 13 de mayo de 2019

Predio Ferial La Rural, Palermo



Barcelona, Ciudad invitada de Honor



          Barcelona, Ciudad Literaria, Ciudad Invitada de Honor.
Una ciudad abierta y, más que generadora de cultura, cultura en sí misma. Más que generadora de literatura, literatura en sí misma: una auténtica Ciudad Literaria.



          Capital de Cataluña, es también capital editorial del mundo hispanoamericano, llena de vigor y dinamismo. Una ciudad con una rica tradición literaria, cuna y residencia de grandes escritores.  
Barcelona, en la orilla del Mediterráneo, y Buenos Aires, a orillas del Río de la Plata, unidas por el modo de vivir la literatura, dice el video de presentación, y no lo dudamos, conociendo las diferencias y conexiones en este intercambio cultural siempre beneficioso y enriquecedor. 
Barcelona es uno de los principales polos literarios de Europa.
Tendremos una gran oportunidad, tanto al visitar el Stand 1809, Sector Amarillo de la Feria, como al presenciar las charlas, mesas redondas, conferencias y debates de los invitados: escritores, ilustradores, especialistas y artistas de Barcelona y otras localidades de habla catalana. 
Serán más de cien actos, con exposiciones extras, conciertos e intervenciones urbanas, dentro y fuera de los recintos de la Feria. Uno de los lugares es el Museo Larreta, la Biblioteca Leopoldo Lugones, es otro. 




          Todo lo pueden consultar aquí:

          El programa es muy interesante, habrá para todos los gustos, no dejen de mirarlo detenidamente, ver quién es quién, y agendar sus preferidos.
Hasta el próximo encuentro, 

Cecilia Olguin Gianelli

Notas, sitios para consultar

- Dossier de prensa:

- Sitio oficial Feria del Libro:

- Cómo llegar a la Feria, dirección: Av. Santa Fe 4201, Av. Sarmiento 2704 [y estacionamiento] y Av. Cerviño 4474 [y estacionamiento].