miércoles, 28 de abril de 2021

«A ti viva», Vicente Aleixandre

 «A ti viva»

La destrucción o el amor

[1935]

Vicente Aleixandre

[Sevilla, 1898-1984, Madrid]



Es tocar el cielo, poner el dedo
sobre un cuerpo humano.
Novalis

Cuando contemplo tu cuerpo extendido
como un río que nunca acaba de pasar,
como un claro espejo donde cantan las aves,
donde es un gozo sentir el día donde amanece.

cuando miro a tus ojos, profunda muerte o vida
                                          que me llama,
canción de un fondo que solo sospecho;
cuando veo tu forma, tu frente serena,
piedra luciente en que mis besos destellan,
como esas rocas que reflejan un sol que nunca se hunde.

Cuando acerco mis labios a esa música incierta,
a ese rumor de los siempre juvenil,
del ardor de la tierra que canta entre lo verde,
cuerpo qué húmedo siempre resbalaría
como un amor feliz que escapa y vuelve...

Siento el mundo rodar bajo mis pies,
rodar ligero con siempre capacidad de estrella,
con esa alegre generosidad del lucero
que ni siquiera pide un mar en que doblarse.

Todo es sorpresa. El mundo destellando
siente que un mar de pronto está desnudo, trémulo,
que es ese pecho enfebrecido y ávido
que solo pide el brillo de la luz.

La creación riela. La dicha sosegada
transcurre como un placer que nunca llega al colmo,
como esa rápida ascensión del amor
donde el viento se ciñe a las frentes más ciegas.

Mirar tu cuerpo sin más luz que la tuya,
que esa cercana música que concierta a las aves,
a las aguas, al bosque, a ese ligado latido
de este mundo absoluto que siento ahora en los labios.

La destrucción o el amor,
Vicente Aleixandre

Una lectura vital.
La profundidad de las palabras.



          Vicente Aleixandre, poeta español de la Generación del 27, nació en Sevilla el 26 de abril de 1898. 
          Su infancia transcurrió en Málaga. A los trece años se trasladó con su familia a Madrid. Ya el mar había dejado una profunda huella en la poesía que estaba gestando.
          Fue profesor de Derecho Mercantil —se había licenciado en 1919—, y miembro de la Real Academia Española desde 1949.
          Sus primeros poemas los publicó en la Revista de Occidente, fundada y dirigida por José Ortega y Gasset [1883-1955]. 
          Leyó a Freud y se implicó en el surrealismo poético.
          Frecuentó a Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, Rafael Alberti y Federico García Lorca, todos poetas de la Generación del 27. 
          Tuvo muchos amores, mujeres y hombres. Mantuvo su bisexualidad con un cuidadoso decoro, no quería ocasionar daño a su familia. Una de sus amigas íntimas, la filóloga hispana- germana Eva Seifter, lo introdujo en la poesía de Hölderlin, el poeta alemán autor de Hiperión
          Además de los poetas mencionados, frecuentó a Pablo Neruda —quien lo liberó de la cárcel durante la Guerra Civil—, Miguel Hernández, Muñoz Rojas, José Luis Cano y otros importantes contemporáneos.
          Fue maestro de jóvenes poetas. Al ser uno de los grandes nombres de la poesía del siglo XX, sigue enseñando a través de su obra y maravillando a lectores.
          Su primer libro, Ámbito, fue publicado en 1928. Algunos de los que le siguieron son: Espadas como labios [1932], La destrucción o el amor [1934], Pasión de la tierra, poema en prosa [1935], Sombra del paraíso, uno de los más importantes [1944], Mundo a solas [1950], Nacimiento último [1953], Historia del corazón [1954], Poemas de la cosumación [1968], Diálogos del conocimiento [1974] y póstumamente En gran noche [1991].
          Su obra poética es clasificada en varias etapas: «Pura», donde predomina el verso corto. «Surrealista», inspirado por Rimbaud, Lautréamont y Freud —pero, un surrealismo de diseño. «Antropocéntrica» y «Poesía de vejez».
          La naturaleza no mitificada está presente en su amplia obra. Está concebida sin ninguna luminosidad, más bien como una generadora y regeneradora de vida, en un proceso circular. La materia es inextenguible, dice. Es un poeta telúrico, un racionalista y un ateo. 
          En 1934 le otorgaron el premio Nacional de Literatura y en 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura.
          Falleció en Madrid en 1984, tenía 86 años.

Vicente Aleixandre y el pintor Greogorio Prieto.
Visitar todos los cielos [2020], es el libro que reúne 
la correspondencia mantenida por los dos artistas durante más de cincuenta años.



          La obra de Vicente Aleixandre es inmensa, también lo son los estudios sobre la misma. Debajo encontrarán sitios para profundizar esta lectura.              
          Leer sus poemas es reinterpretar la realidad con su estilo personalísimo. No es ir hacia conflictos sociales o políticos, es ir a un ámbito de cuerpos y amores, nunca ortodoxo, hacia una naturaleza ausente de religiosidad. Nos ofrece figuras de unicidad y dualidad, entre lo que es y lo que pudiera ser, entre lo real e imaginario. Es la figura del suspenso la que se mantiene en toda su obra. Dos palabras, dos ideas, dos personajes o situaciones, y entre los dos un movimiento que se crea, de atracción o de rechazo. Y nuestra imaginación, dice Lucie Personneaux en su excelente estudio* del que extraigo estos conceptos, pasa de uno a otro en un movimiento de balanceo infinito... como en un juego erótico.
          En este poema dice en los dos primeros versos: «Cuando contemplo tu cuerpo extendido / como un río que nunca acaba de pasar». Lo real es el cuerpo y lo imaginario, el río. Dos planos, juntos en una imagen inestable y movediza. Un suspenso entre lo real y lo imaginario*. 
           Es el poeta del materialismo filosófico dice en otro excelente estudio Jesús G. Maestro, y Aleixandre en un poema: Todo es materia: tiempo, / espacio; carne y obra. / Materia sola, inmensa, / jadea o suspira, y late / aquí en la orilla. Moja. / tu mano, tienta, tienta / allí el origen único, / allí en la infinitud / que da aquí, en ti, aún espumas. Última estrofa de «Materia única».
          Este poema elegido pertenence a un libro surrealista, La destrucción o el amor, al igual que Espadas como labios Mundo a solas. Surrealismo no a la manera francesa u otra, sino de un nuevo modo de concebir la vida y la poesía*. Los temas, como lo dice el tíulo, son el amor y su oposición o complemento. Esa doble presencia en perfecta armonía.
          Lo pueden leer completo y espero que lo disfruten. Hasta el próximo encuentro.

Cecilia Olguin Gianelli

Notas


- La destrucción o el amor, Vicente Aleixandre: Libro completo.
http://biblio3.url.edu.gt/Libros/dest_o_amor.pdf

- Vicente Aleixandre. La poesía como literatura sofisticada, según la Crítica de la razón literaria: Jesús G. Maestro. Materialismo filosófico como Teoría de la Literatura.
https://www.youtube.com/watch?v=Ie6nBTQL0WA

- Vicente Aleixandre o una poesía del suspenso: 
https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/aepe/pdf/boletin_20_12_79/boletin_20_12_79_05.pdf

- Imagen elegida: Beso, Gregorio Prieto: Tinta sobre papel. 
https://www.todocoleccion.net/arte-catalogos/catalogo-exposicion-gregorio-prieto-celebrada-sala-alfil-madrid~x39718171

- Fundación Gregorio Prieto:
https://gregorioprieto.org/museo/obra-de-gregorio-prieto/

lunes, 19 de abril de 2021

«Pastoral», un poema de Louise Glück

 «Pastoral», 

un poema de Louise Glück

Una vida de pueblo


Sunrise at Fitz Roy # 3. Patagonia, by Stuart Litoff [Fine Art America]


El sol se alza sobre la montaña.
A veces hay neblina,
pero el sol siempre está destrás
y la neblina no se le iguala.
El sol quema su camino a través de ella
como la mente venciendo la estupidez.
Cuando se disipa la neblina, ves la pradera.

The sun rises over the mountain.
Sometimes there´s mist
but the sun´s behind is always
and the mist isn´t equal to it.
The sun burns its way through,
like the mind defeating stupidity.
When the mist clears, you see the meadow.

Nadie entiende realmente
la ferocidad de este lugar,
la manera en que mata gente sin razón,
sólo para no perder la práctica.

No one really understands
the savagery of this place,
the way it kills people for no razon,
just to keep in practice.

Así que la gente huye, y, por un rato, lejos de aquí,
son exuberantes rodeados de tantas opciones.

So people flee-and for a while, away from here, 
they´re exuberant, surrounded by so many choices—

Pero ninguna señal de la tierra
alcanzará nunca el Sol. Si discutes
ese hecho, estás perdido.

But no signal from earth
will ever reach the sun. Thrush
against that fact, you are lost.

Cuando vuelves, están peor.
Creen que fallaron en la ciudad,
no porque la ciudad no cumpliera sus promesas.
Culpan a su crianza: la juventud se acabó y están de vuelta,
silenciosos, como sus padres.
Los domingos, en verano, se apoyan contra la pared de la clínica,
fumando. Cuando se acuerdan,
recogen flores para sus novias,

When they come back, they´re worse.
They think they failed in the city, 
not that the city doesn´t make good its promises.
They blame their upbringing: youth ended and they´re back,
silent, like their fathers.
Sundays, in summer, they lean against the wall of the clinic,
smoking cigarettes. When they remember,
they pick flowers for their girlfriends—

Esto hace felices a las chicas.
Creen que es un lugar bonito, pero extrañan la ciudad, las tardes
llenas de compras y conversaciones, lo que haces
cuando no tienes dinero...

It makes the girl happy.
They think it´s pretty here, but they miss the city, the afternoons
filled with shopping and talking, what you do
when you have no money...

A mi entender, te sale mejor quedarte;
así, los sueños no te hieren.
Durante el atardecer, te sientas junto a la ventana. Donde sea que vivas,
puedes ver el campo, el río, realidades
a las cuales no puedes imponerte;

To my mind, you´re better off if you stay; 
that way, dreams don´t damage you.
At dusk you sit by the window. Wherever you live. 
you can see the fields, the river, realities
on which you cannot impose yourself—

para mí es seguro. El sol se alza; la neblina
se disipa para revelar
la montaña inmensa. Puedes ver el pico,
lo blanco que es, incluso en verano. Y el cielo es tan azul, 
punteado por pequeños pinos
como lanzas.

to mee, it´s safe. The sun rises; the mist
dissipates to reveal
the immense mountain. You can see the pick,
how white it is, even in summer. And the sky´s so blue,
punctuated with small pines
like spears—

Cuando te canses de caminar,
te echaste en la hierba.
Cuando te levantaste de nuevo, por un momento pudiste ver dónde
había estado, la hierba estaba resbaladiza ahí, aplanada
con la forma de tu cuerpo. Luego, cuando volvieste a mirar,
fue como si nunca hubieras estado allí.

When you got tired of walking
you lay in the grass.
When you got up again, you could see for a moment where you´d been
the grass was slick there, flattened out
into the shape of a body. When you looked back later,
it was as though you´d never been there at all. 

Mediados de la tarde, mediados del verano. Los campos se extienden para
         siempre,
pacíficos, hermosos.
Como mariposas con sus marcas negras,
las amapolas se abren.

Midafternoon, midsummer. The fields go on forever,
peaceful, beautiful.
Like butterflies with their black markings,
the poppies open.

Pastoral, Una vida de pueblo / A Village Life,
Louise Glück

Una vida de pueblo
[A Village Life]
Edición bilingüe, editorial Pre-Textos



Luis Glück [Nueva York, 1943], poeta laureada con el Premio Nobel de literatura 2020. Autora de muchos libros de poesía y un libro de ensayos, Profs & Theories.
          Espero que hayan disfrutado de este poema, una historia pastoral. Distinta a otras.
          Los ineludibles lazos entre la humanidad y la naturaleza. Con una mirada focalizada en el conocimiento primordial y profundo de vivir en un cuerpo. Cuerpos observados e interrogados.
          Mirar es el mecanismo narrativo. Describir las relaciones circulares entre los seres humanos, los animales y la naturaleza —nuestra percepción sobre ella. Una comunidad, una aldea, la vida común y el destino común: son los temas que explora Louise Glück.
          Su Pastoral no es utópica, no se caracteriza por la nosalgia de un pasado mejor, tampoco le interesa expresar una utopía moral, ecológica o cultural. Todo lo contrario. Ella redirige nuestra mirada hacia adelante. Cuestiona la visión antropocénica —el ser humano no en el centro de todo ni el fin absoluto de la creación.
          La aldea ficticia que aquí vemos, es un sitio plagado de complejidades, entre la cultura y la naturaleza. Nos desafía, por así decirlo, a experimentar nuestro yo animal, un yo preocupado por la ferocidad que nos rodea.
          Hasta la próxima lectura.

Cecilia Olguin Gianelli

Notas

- Louise Glück, Website:
http://www.xn--louiseglck-heb.com/

- Revising the Pastoral in Luise Glück. Katie Piper Greulich: 
https://www.jstor.org/stable/44378516?seq=1

- Stuart Litoff Photos:
https://1-stuart-litoff.pixels.com/

domingo, 11 de abril de 2021

Sánor Márai, dos novelas

 Sándor Márai

[Hungría, 1900-1989, EE.UU.]

Un recuerdo en el día de su nacimiento


Un 14 de abril en el antiguo Reino de Hungría —hoy Eslovaquia.




          Cuando leemos las obras de Sándor Márai, sabemos más de nosotros mismos. 

          En su novela El último encuentro [1942], dos amigos se encuentran después de muchos años, como dos viejos cómplices que temen las sombras de la noche. 
          A nosotros nos llegó tarde, ya que recién fue publicado en español en 1999.


Editorial Salamandra; 190 págs.


          La amistad, ese vínculo que tiene tantas idas y vueltas. La traición, los valores, las confidencias. Experiencias que dos personas van construyendo. 

Audiolibro

https://www.youtube.com/watch?v=AOV7sRMg7kQ

          Márai nos enfrenta a un escenario que, con las propias variantes, podríamos haber vivido —o vivir, si aún somos jóvenes, porque todo requiere tiempo transcurrido, y la amistad más que nada. «Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida, porque son muy pocas las personas cuyas palabras concuerdan con su existencia».

El último encuentro, teatro 2009
La Comedia, Buenos Aires
Los actores:
Hilda Bernard, Fernando Heredia y Duilio Marzio 
Dirección: Gabriela Izcovich



          Este libro lo dejaremos a mano, para volver a estos sinceramientos, los de los dos amigos y los de nuestras propias reflexiones.


Editorial Salamandra; 416 págs.


          Iremos ahora a otra de mis novelas preferidas, abrimos La mujer justa [1941]. Tres voces, tres amores. Una historia de amor, pasión y ocultamiento. Un libro íntimo y sabio, sacude.

La mujer justa, teatro
Alternativa
Actores: Graciela Dufau, Arturo Bonin y Victoria Oneto
Dirección: Hugo Urquijo



          Con una prosa que nos recuerda a Márai poeta, y un conocimiento de las conductas humanas que nos conmueve, comenzamos por habitar una elegante confitería de Budapest. Acá, en clima de confidencia, una amiga le cuenta a otra lo que acaba de descubrir. 

          Otra confidencia, también Budapest, esta vez son dos amigos. Uno le cuenta a otro cómo y porqué ha dejado a su esposa.

          Ahora nos trasladamos a Roma, sin glamour ni alta burguesía, una pequeña pensión. Una mujer, Judith, le cuenta a su amante sobre el hombre rico con el que estuvo casada. 

Lectura del libro
ivoox
https://www.ivoox.com/mujer-justa-1-audios-mp3_rf_153939_1.html



          Tres monólogos perfectamente equilibrados, con sus matices propios, que reconstruyen una historia. Y nosotros, los lectores, pensaremos en algunos sentimientos negativos: el resentimiento entre distintas clases sociales, entre otros muchos temas. Porque Márai va de lo individual a lo universal. La dicha nunca está garantizada, tiene es halo de pesimismo que también es atractivo.

          Estas son solo dos de sus novelas, las más conocidas; luego iremos hacia Divorcio en Buda [1935], La herencia de Eszter [1939], La amante de Bolzano [1940], La hermana [1946], y el resto de su obra.

          Lenguaje cuidado, buen ritmo, personajes y temas más que interesantes, una Europa de entreguerras, un ambiente y una época, ¡leamos a Sándor Márai! 
          Volvamos a sus libros si nos gusta lo rico y placentero de la relectura. Sus personajes reflejan el impulso trascendente, miedos y pulsiones que los exceden y, ¿cómo huír de la mediocridad?, ¿cómo reconocer, en esa huída, al amor como motor de la vida? 
          El amor, casi un heroísmo. En fin, preguntas, planteamientos que, en algún lugar perdido, nos formulamos todos.

          Hasta el próximo encuentro,

Cecilia Olguin Gianelli

Notas & Lecturas


- Las mujeres en El último encuentro. Universidad EAFIT, Colombia. Judith Nieto: 
https://www.redalyc.org/pdf/774/77411622008.pdf

- La intensa vida de Sándor Márai, Luis F. Moreno Claros. Babelia. El país.:
https://elpais.com/diario/2005/11/12/babelia/1131754629_850215.html

- Sándor Márai. El orden y la nostalgia por el centro europeo. Foro de literatura:
https://www.unimet.edu.ve/wp-content/uploads/2020/05/S%C3%A1ndor-M%C3%A1rai-el-Orden-y-la-Nostalgia-por-el-Centro-Europeo-10-febrero-2014.pdf