jueves, 15 de enero de 2015

Michel Houellebecq, el políticamente incorrecto... Su relación con el semanario satírico «Charlie Hebdo» y su último libro, «Sumisión»


Michel Houellebecq,

el políticamente incorrecto.

 «Charlie Hebdo» y «Sumisión»

 


Michel Houellebeck [Ampliación del campo de batalla, Las partícula elementales, El mapa y el territorio], que aparece en la última portada de «Charlie Hebdo», vuelve a sembrar polémica con su nueva novela, Sumisión, en la que un musulmán llega al Palacio del Elíseo.
Hace unos días suspendió su promoción y abandonó París.



Michel Houellebecq, había sido protagonista de la portada y de numerosas viñetas del último número del semanario satírico «Charlie Hebdo», antes del atentado

El irreverente y provocador novelista, poeta y ensayista francés, enfant terrible,... el que también dijo «el sufrimiento me comería si no lo pusiera en un poema», siempre es noticia, y estos días renueva notoriedad.


Soumission [Sumisión]...


Su nueva novela, Soumissión [Sumisión, no traducida aún al español], iba a comenzar a venderse en París el miércoles 7 de enero, el mismo día que tuvo lugar el atentado terrorista a la revista «Charlie Hebdo», donde murieron 12 personas¹.

También iba a comenzar la promoción del libro, historia ambientada en una Francia a punto de tener un presidente musulmán, de acuerdo a una breve descripción del argumento que dan casi todos los portales y que se difundió como reguero de pólvora.

Ambos eventos fueron suspendidos por el propio autor, profundamente afectado por la muerte de su amigo en el atentado, Bernard Maris.

Agrego a esa escueta y repetida información, algunos datos [y una reseña completa adjunta]: la historia tiene lugar en el año 2022 y el principal protagonista es un profesor de Literatura en la histórica Universidad de París, La Sorbonne. Françoise tiene 44 años y se especializa en el escritor francés de fin de siglo, Joris-Karl Huysmans [1848-1907].

Una muy interesante elección —dicen en The Untranslated— ya que Huysmans, como Houellebecq, tuvo su equitativa cuota de provocación al finalizar el siglo XIX, con la publicación de The Damned [Là-Bas: Allá lejos]. Una novela acerca del satanismo, que causó gran alboroto en la Francia de esa época, con descripciones chocantes y una  intriga oscura.

Mejor no hacer ninguna conclusión precipitada antes de la publicación y lectura de la novela, pero sí se espera que el inevitable escándalo no caiga en espiral sobre una caricatura de Salman Rushdie o los daneses.

Cabe recordar que la revista ya había publicado en 2006 las caricaturas del profeta Mahoma, en solidaridad con el periódico danés «Jyllands-Posten». Y que Dinamarca fue donde se publicaron por primera vez las caricaturas del profeta fundador del Islam.

Y todos conocemos y sabemos del escritor británico, Salman Rushdie [Los versos satánicos], obligado a convivir mucho tiempo con una condena de muerte, cuando el líder iraní Ayatolá Jomeini puso precio a su cabeza.
r británico Salman Rushdie, quien fue amenazado de muerte por islamistas cuando publicó el libro "Los versos satánicos", entregó su a

Fuente: Emol.com - http://www.emol.com/noticias/magazine/2015/01/07/697977/el-polemico-escritor-salman-rushdie-defiende-a-charlie-hebdo-tras-ataque.html

De todas maneras, la novela de Huysmans puede ser una «buena previa» para los que esperan la publicación de Submission [en inglés], y otros muchos, su traducción al español.  







Soumission, editorial Flammarion


*     *     *
 


Los cuatro caricaturistas asesinados son...

 


Jean Cabut, Cabu, Stéphane Charbonnier, Charb, Bernard Verlhac, Tignous y George Wollinski


Ellos son cofundadores de la revista e íconos del mundo de la caricatura:

Jean Cabut, excelente dibujante de 76 años, y creador del personaje «Grand Duduche»:



«Le grand Duduche», Humour, Français, Cabu


Además de tener una de las visiones más ácidas de la realidad política y social de su país, tenía un espíritu y aspecto adolescente, con su corte de pelo «estilo taza», anteojos redondos y ganas de seguir dibujando, riéndose de todo lo rígido e incuestionable.

Había trabajado en los semanarios más importantes y en televisión, muy popular entre los años 70 y 80. Entre sus caricaturas más conocidadas está la del 2006, de Mahoma llorando y diciendo: «Abrumado por los fundamentalistas».





Jean Cabut, Cabu. Caricatura publicada en 2006




El segundo en la fotografía, comenzando por la izquierda, es Stéphane Charbonnier, Charb. Desde el 2009, director de la publicación, tenía 47 años.
Su rúbrica en Charlie Hebdo se llamaba «A Charb no le gusta la gente».

Dos de sus declaraciones que lo trazan de cuerpo entero: «No tengo esposa ni coche, y prefiero morir de pie que vivir de rodillas» y «Prefiero morir a vivir como una rata».



Caricatura de Stéphane Charbonnier, Charb, director de Charlie Hebdo  [del caricaturista brasileño, Carlos Latuff]








El tercero de la foto es Bernard Verlhac, Tignous, de 57 años. Comprometido con su tiempo al igual que sus compañeros. En el 2011 publicó su último álbum, 5 ans sous Sarkozi.











Se inspiraba en temas deportivos y la injusticia social. Es justamente el tema de Tas de riches [1999]. Era un anticapitalista convencido.

Otras publicaciones de Tignous fueron: Pandas dans la brume [2010], On s´enerve pour rien [1991] y Le fric, c´est capital [2010].




Tas de riches, 1999, Tignous



El último y el mayor, Georges Wolinski, periodista y humorista gráfico francés, miembro histórico de la redacción. De 80 años, nacido en Túnez. Se había mudado a Francia con su familia cuando tenía 13 años. Estudió arquitectura en París, pero dejó la profesión y se dedicó por completo a las ilustraciones, que llamaron la atención desde un principio, por su sarcasmo. Simpatizante del Partido comunista, pero no militante. Dibujante sí de su órgano de prensa, L´Humanité. Colaborador también de la revista satírica francesa Hara-Kiri.





Georges Wollinski




Georges Wolinski


*     *     *



El 7 de enero de 2015, apenas hace 8 días, fueron asesinados estos famosos caricaturistas franceses ya mencionados muchas veces: Jean Cabut, Stéphane Charbonnier, Charb, Bernard Verlhac, Tignous y Georges Wolinski.


 «El individuo humano, es muy por lo general un animalejo a la vez cruel y miserable». [«Última muralla contra el liberalismo», M. H.]


Además de estos famosos caricaturistas, hubo otras personas no tan mencionadas: un excelente dibujante e histórico colaborador de Charlie Hebdo, Philippe Honoré; el economista Bernard Maris, quien firmaba con el seudónimo de «Tío Bernard»; el corrector de la revista, el argelino admirado por su erudición autodidacta, Mustapha Ourrad; la psicoanalista y única mujer, Elsa Cayat, quien firmaba la columna «Diván»; Michel Renaud, de paso por la redacción, ya que había llegado para organizar con Cabut una bienal de dibujo; Fréderic Boisseau, encargado de mantenimiento, estaba en la entrada del edificio en el momento del ataque; Frack Brinsolaro, uno de los policías, encargado de cuidar la seguridad del director de la revista, Charb; y por último, el otro policía, el que fue ejecutado en la calle mientras patrullaba la zona, Ahmed Merabent.

Ya están todos nombrados. Queda en cada uno de nosotros recordarlos de la manera que querramos. Al igual que este acto terrorista que enlutó a Francia e indignó al mundo.

Desde este pequeño lugar, un reconocimiento al arte de la sátira, al humor gráfico, a las caricaturas —sobre todo al político y social—, a los que eligen transmitir con esta histórica expresión artística, impulsora de ideas, espejo y reflejo, antídoto contra imposiciones, intolerancias y necedades.

Ya sabemos, la política [¿o deberíamos decir «los políticos»] oculta muchas verdades...

«La verdad es escandalosa. Pero sin ella, no hay nada que valga. Una visión honesta y verosímil del mundo ya es en sí una obra maestra... decid simplemente la verdad, ni más ni menos». [«Golpear donde más duela», M. H.].


*     *     *


No puedo recomendar todavía el nuevo libro de Michel Houellebecq, pero sí los anteriores ya nombrados.

Las partículas elementales, Michel Houellebecq, editorial Anagrama


Este libro fue el último que leí, la historia de los dos hermanastros, Michel, científico e investigador y Bruno —el polo opuesto—, profesor de literatura. Las partículas elementales, como ya sabrán, fue un gran suceso entre los lectores no solamente de Francia. Cuando salió a la venta en 1998, ya la  fama de Michel Houellebecq, estaba establecida, con su humor sombrío y su implacable mal genio, para bien o para mal.

Sin embargo, de su narrativa implacable y su mundo deshumanizado brota siempre una brizna de poesía, esa es una particularidad que sus lectores admiran. 


 «El sufrimiento me comería si no lo pusiera en un poema», había dicho Houellebecq...

 

Cuando no era tan famoso... en ese entonces publicó el poema «Golpear donde más duela»², elijo unos extractos de sus versos para despedirme, quizá encontremos allí la clave a tantos interrogantes, quizá su mirada implacable, su lenguaje agudo y punzante, sus palabras con rabia... sean unas de las pocas tolerables para escuchar en estos días de luto. En estos años donde hemos aprendido sobre la palabra «fatwa» y otras por el estilo. Y aunque signifique mucho más que «sentencia a muerte», nosotros, los occidentales, la aprendimos relacionándola en estos términos: «muerte a un escritor».


Houellebecq reaparecerá públicamente el próximo lunes, 19 de enero, en Colonia, Alemania. Allí leerá una parte de la novela y retomará su promoción. La editorial alemana, DuMont deberá hacerlo con la seguridad reforzada.

Ahora sí, las palabras de Michel Houellebecq en estos extractos del poema «Golpear donde más duela»:


 
«Toda sociedad tiene sus puntos débiles, sus heridas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte. Profundizad en los temas de los que nadie quiere oír hablar. El envés del decorado. Insistid sobre la enfermedad, la agonía, la fealdad.
Hablad de la muerte, y del olvido. De los celos, de la indiferencia, de la frustración, de la ausencia de amor. Sed abyectos, seréis auténticos».

«No os adhiráis a ninguna idea. O bien hacedlo, y después traicionadla enseguida. Ninguna adhesión teórica debe reteneros por mucho tiempo. La militancia hace feliz, y vosotros no tenéis que ser felices. Vosotros estáis de parte de la infelicidad.
Sois el lado oscuro».

«Vuestra misión no es ante todo proponer, ni construir. Si lo podéis hacer, hacedlo. Si acabáis por concluir contradicciones insostenibles, decidlo. Pues vuestra misión más primordial es la de profundizar hacia lo Verdadero.
Sois el enterrador y el cadáver. Sois el cuerpo de la sociedad.
Sois responsables del cuerpo de la sociedad. Todos responsables, en igual medida».

 «Determinad la inocencia, y la culpabilidad. Primero en vosotros mismos, lo que os proporcionará una guía. Pero también en los demás. Considerad su comportamiento, y sus excusas; luego juzgad, con toda imparcialidad. No os respetéis ni a vosotros; no respetéis a nadie».
  
Trabajar permanentemente en vuestras obsesiones [...] lo
lrepito, no hay otro camino. Debéis alcanzar el punto sin retorno. Romper el círculo. 
[...] Toda gran pasión desemboca en el infinito.

 En definitiva, el amor resuelve todos los problemas. Asimismo, toda gran pasión acaba conduciendo a una zona de verdad. A un espacio diferente, doloroso en extremo, pero en el que la vista alcanza lejos, y con claridad. En donde los objetos, purificados, aparecen con toda su nitidez, en su límpida verdad.

Creed en la identidad entre lo Verdadero, lo Bello y lo Bueno.



C. G. 






Mis notas
"Estoy con Charlie Hebdo, como todos tenemos que estarlo, para defender el arte de la sátira, que siempre fue un motor de la libertad, y contra la tiranía, la deshonestidad y la estupidez".

Fuente: Emol.com - http://www.emol.com/noticias/magazine/2015/01/07/697977/el-polemico-escritor-salman-rushdie-defiende-a-charlie-hebdo-tras-ataqueMis notas


- ¹ El atentado a «Charlie Hebdo» en las portadas de los diarios del mundo:
http://www.lanacion.com.ar/1758355-el-atentado-a-charlie-hebdo-en-las-portadas-de-los-diarios-del-mundo

Diario «El País Internacional»:
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/07/actualidad/1420629274_264304.html


- Review of the novel: byThe Unstranslated:
http://theuntranslated.wordpress.com/2015/01/09/submission-soumission-by-michel-houellebecq/


²- Cuatro poemas de M. Houellebecq: en el 2012, Anagrama publicó los cuatro poemarios del escritor: Sobrevivir, El sentido de la lucha, La búsqueda de la felicidad y Renacimiento.

Cuatro de sus poemas: «Golpear donde más duela», «Exhibición», «Transposición, control», «Hipermercado- Noviembre», «Debemos desarrollar una actitud de no-resistencia al mundo», «Última muralla contra el liberalismo»:

http://elcultural.es/noticias/letras/Houellebecq-o-la-Poesia-de-la-insumision/3671









lunes, 12 de enero de 2015

Hugo Padeletti, un poema elegido


«La simplicidad de la imagen y el silencio»


Hugo Padeletti,

poeta y artista plástico

[Santa Fe, Argentina, 1928]

 

Un momento distendido, sin urgencias, para detenerse... El tiempo para un poema elegido. Uno con un máximo de intensidad y un mínimo conceptual.



Lo que se vislumbra en la dimensión infinita y desconocida de los simple.
Detenerse en el ahora, suspendiendo toda pretensión de grandielocuencia, de arrogancia del decir o del saber.

Un pájaro se puede detener

 

en la punta de un árbol y abarcar
la inmensidad del cielo. Yo también,
sentado frente al muro,

me detengo en la punta
del álamo y contemplo
la inmensidad. La surcan pensamientos

involuntarios. ¿Cuántas nubes
fugaces, cuántas aves
sucesivas!

Y las dejo pasar... y son tragadas
por este espacio inmenso
que soy yo:

sereno, transparente, luminoso
¿quién soy
yo?

Del libro, La atención. Poemas 1960-1980


*     *     *


Una experiencia estético-mística [palabras del propio autor] en este poema y en la obra toda del poeta argentino Hugo Padeletti.

El instante de «la atención» como tema y, en términos del filósofo alemán al que admira y alude, Martin Heidegger [1889-1976], «la inagotabilidad de lo simple».

Observar —con la apertura de los sentidos— lo que percibimos sagrado, pero sin contenidos religiosos o dogmáticos [o con un sentido amplio de la religión]. Querer tan sólo una «serena y gozosa contemplación», un estado de felicidad espiritual en sintonía con la celebración de la simplicidad, de la paciencia y modestia en la experiencia. Ninguna tensión agobia al poeta.

La palabra fluye, sin forzar el lenguaje, «de la más sencilla imagen en el más puro callar», dice Heidegger.

«Una experiencia», decía... dejarnos envolver por una imagen, por cosas, por presencias que no clasificamos, que dejamos ser y manifestarse. Percibo con la vista, el olfato, el tacto... sobre todo con la mirada que atiende. 

Una invitación que comparto: a fusionarnos con lo mirado, en el pájaro que se detiene en la punta de un árbol, se detiene mi mirada y me detengo —conciencia lúcida de un instante—; en su abarcar la inmensidad del cielo, lo abarco, y soy ese espacio inmenso, en mi pensamiento dócil y apacible, y el verso que reproduce el momento.

C. G.


Mis notas

- Hugo Padeletti: [1928, Alcorta, Provincia de Santa Fe] Poeta lírico por excelencia, y artista plástico. Poeta intelectual, que dice escribir siempre en estado de inspiración. Tiene un sentido amplio de la religión, ha conocido el budismo e hinduismo, viajó por la India y aún hoy practica la meditación, lo que deja entrever en su poesía, que constituye un pequeño ciclo místico.

Sostiene que hay una unidad trascendente que supera las formas y hacia ella se dirige su mente. En una continua búsqueda hacia una belleza formal, belleza en la elaboración de imágenes, sin perder de vista el valor de la palabra. Sostiene que por más hermético que sea un poema, siempre debe haber un hilo conductor del pensamiento. Su poesía, si bien no es racional [aunque sí intelectual], es siempre coherente.

Dice la escritora argentina, Angélica Gorodischer [1928, Las señoras de la calle Brenner, Kalpa Imperial], también Premio Konex: en su poesía no hay tiempo, ya que todo está ahí, su poesía termina por simplificar al máximo toda complejidad en la que nos ahogamos. Todas las cosas están dichas en una sola cosa, ya que en las posibilidades de su lenguaje pierde el poeta concreción para llegar a la meditación.
[De Las Provincias y su literatura, Santa Fe: Antología].

Premio Konex de Platino 2004: Poesía: Quinquenio 1999-2003.

Estudió Filosofía y Letras, y Humanidades; dibujo y pintura con Juan Grela [1914-1992]. Fue profesor en la Escuela de Artes Visuales y en la Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Rosario y Director del Museo de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez. Becado por la Dirección de Cultura de Santa Fe, viajó a Europa para estudiar la obra de Klee en Berna, y luego en la India, donde residió en ashrams [monasterios o comunidades espirituales, propias del hinduismo] de los Himalayas.

Dijo Padeletti de esta experiencia: «De pronto parece que mi ser vibra con una intensidad más alta: todo me incita, una hoja que el viento mueve, una palabra que leo en el diario. No solamente se exaltan mis ideas, el sentido de las palabras, sino muy principalmente la atención, la concentración intelectual. Un fenómeno que advertí en mí por experiencia propia, pero después se enriqueció por mi conocimiento del budismo».

Sus libros: Poemas y 12 poemas. Ensayos: Arte y poesía en Heidegger y Textos ocasionales sobre plástica y poesía.
En la década de los noventa publicó Parlamentos del viento, Apuntamientos en el ashram y La atención, que compila su obra anterior y parte de su obra plástica.

Parte sustancial de su obra dedicada a la  indagación existencial, se encuentra reúnida en El andariego. Poemas. 1944-1980

Su último libro: Osaturas, del que dijo Juan José Saer: «Reflexiva y coloquial, su poesía se obstina desde hace más de cuarenta años en el enigma sereno de las cosas, la irrupción clara del presente que al mismo tiempo aterra, deslumbra y apacigua. A quienes gozamos de su obra desde hace muchos años, la aparición de sus libros nos suministra no sólo una alegría sino también el argumento irrefutable y límpido de que sus poemas constituyen uno de los momentos más intensos de la poesía argentina contemporánea».

En el 2005 recibió la Beca Guggenheim. Recibió el Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes [PK] en 2003 por, Canción de viejo. Por, Poemas, libro publicado en 1980, recibió el premio Boris Vian.


- Martin Heidegger: El ser y el tiempo [1927, el libro más famoso del filósofo alemán], El origen de la obra de arte [1936, conferencias pronunciadas entre 1935 y 1936], se encuentra en  Holzwage/ Caminos del bosque [1950]. Muestra su interés por el pensar poético. Admiración que se fundamenta en su creencia que la poesía es la más importante de todas las artes. Considera que ella es la «casa del ser», y los poetas, sus guardianes.

Cuestiones de arte contemporáneoElena Oliveras
http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/proyectograduacion/archivos/451.pdf


- Roger- Pol Droit: Donner à penser [Centre Roland Barthes] en la noción de «experiencia vivida», valorada en su intensidad y potencia, independiente de su duración.


«Lenguaje y experiencia en la poesía de Hugo Padeletti», por Gabriela Milone:
http://publicaciones.ffyh.unc.edu.ar/index.php/6encuentro/article/viewFile/82/76


- Hugo Padeletti: «El poema es la revelación»
 http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2008/05/03/01663284.html



















 

martes, 23 de diciembre de 2014

Juan Ramón Jiménez, en el día de su nacimiento




Juan Ramón Giménez [1881-1958]

Premio Nobel de Literatura en 1956

Un recuerdo en el día de su nacimiento, un 23 de diciembre en Moguer, Huelva


¿Quién no recuerda a Platero y yo, «pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón», y lo asocia con épocas felices de infancia?

Y si se fue al prado porque lo dejamos suelto, y está entretenido acariciando tibiamente las flores con su hocico,... llamémoslo dulcemente:

—¡Platero!


Seguro que vendrá hacia nosotros, hacia este espacio que guardamos con algún reparo. Vendrá sí con su trotecillo alegre, parece que se ríe...





Platero y yo, y Juan Ramón Giménez, por Xulio Formoso [Vigo, España, 1949]



Recuperar espacios felices de infancia a partir de recuerdos como esta lectura. Un universo mágico con imágenes que nos han quedado grabadas. Los prodigios de la literatura.

Juan Ramón Giménez, a él se lo debemos en este caso. Nació un día como hoy, 23 de diciembre, en vísperas de Nochebuena. Y fue también un niño feliz... estaba siempre riéndose, con una risa alegre, ancha, luminosa, agradable que contagiaba, contaba su madre.

Una madre bella, buena, perfecta —la describía el poeta— que se enojaba cariñosamente frente a sus caprichos. Y recordaba  graciosamente Juan Ramón algunos de sus epítetos: Juanito el preguntón, Majaderito, Exijentito, el Caprichoso...

A ese niño feliz lo descubrimos a través de Josefito figuraciones y Entes y sombras de mi infancia, además del célebre Platero y yo. Sus padres, su Moguer natal, en Huelva, Andalucía, imágenes que habitan las páginas de su obra.

Logra una transfiguración imaginativa de la realidad de una manera tan sencilla, directa y natural que, lo volvemos a leer hoy y una sonrisa de encantamiento surgirá irremediablemente.

En nuestro país, Argentina, fue y es muy admirado. Siempre estuvo muy cercano a nosotros, a través de sus obras: Españoles de tres mundos, Platero y yo, Estío, Eternidades, Belleza, Poesía, Piedra y cielo, Diario de poeta y mar,... y a su inolvidable visita a Buenos Aires [y a otras ciudades de Argentina y Uruguay], en agosto de 1948, invitado por Sara Durán de Ortiz Basualdo.

Acá se reencontró con Borges, Alberti, Gómez de la Serna,... y fue recibido con un fervor popular que sorprendió al poeta.

A su regreso escribe el libro con el que alcanza su plenitud expresiva, Animal de fondo [1949].
Este libro y Espacio, poema en prosa terminado en Puerto Rico en 1954, fueron de los más estudiados y los que marcaron esta etapa de madurez creativa.

Tuvo Juan Ramón Jiménez una inteligencia extraordinariamente culta, instruida. Acompañada de ideas éticas y estéticas integradas a su vida personal. También demostró una gran lucidez en las críticas a sus muchas y variadas lecturas. 



*      *     *


Recuperar espacios de infancia e inocencia, sencillez y romanticismo, recorrer los caminos, las distintas etapas de crecimiento, de adjetivación medida y conocimiento profundo, despojarse de los artificios, de eso se trata...




Vino, primero, pura,
vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

…Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Eternidades  

Su trayectoria, búsqueda inagotable de belleza y perfección, resumida es este poema que elijo para recordarlo, con sus propias palabras. Con las palabras de alguien que estaba convencido que la poesía embellecía la vida y hacía mejores a los hombres.

C. G.



Mis notas:


- Platero y yo: Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid. La Biblioteca de Filología ofrece una exposición sobre la obra y sobre su autor, Juan Ramón Giménez. Podrá visitarse virtualmente en este enlace:

 http://biblioteca.ucm.es/data/cont/media/www/pag-55439/El%20centenario%20de%20una%20f%C3%A1bula,%20Platero%20y%20yo.pdf

Cervantes virtual: abrir platero-y-yo-juan-jimenez.pdf


- Obras, de Juan Ramón Giménez: Josefito figuraciones, Entes y sombras de mi infancia, Piedras, Flores y bestias de Moguer [Elejías andaluzas, II].

http://www.gbv.de/dms/sub-hamburg/576907286.pdf


- Xulio Formoso: [Vigo, España, 1949] Además de compositor y músico, ingeniero civil y de sistemas, es un excelente artista plástico. Son famosos sus ilustraciones para el grupo «Periodistas en español», de allí es la ilustración elegida.











lunes, 15 de diciembre de 2014

«21 gramos», Osvaldo Picardo



21 gramos

Osvaldo Picardo



Un poema elegido...
 

Ediciones Danza, 2014. Ilustración: «El gato helecho», [1957], de Remedios Varo



No es fácil elegir un poema entre los treinta y uno que componen este último libro de Osvaldo Picardo.

Leía ayer el discurso que Rafael Oteriño había dado en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires.
Decía: «No adules al poema. Acéptalo como el aceptará su forma definitiva... Acércate más y contempla las palabras. Cada una tiene mil caras secretas...»

Son sogas que desatan el alma...
[Tomando las palabras del poeta, diciendo de lanchas amarillas, banquina y nudos con símbolo de infinito].


En esta oportunidad, mi elegido es el de este Ulises moderno, que somos un poco todos, nos lo dice el último verso:


Se trata de una película en que el 

pensamiento no es todavía imagen

 

 

Me gustaría volver a fumar
e ir de a poco alejándome por la rambla
como en una película de los setenta.

La bruma y la llovizna
—así la imagino— se confabulan
para borrar a mi espalda
una ciudad indefinida.

Se abre un largo plano cenital
de las playas en blanco y negro.
 [El plano se prolonga con un travelling.
Vuela una bolsa llena de viento
y se enreda en el esqueleto de las carpas].

¿Termina el mar en alguna parte?
Algo en mi cabeza
baila y me envuelve como el humo.
Algunos pensamientos tienen
esa gravedad material. Flotan, corren,
caen uno tras otro. Apenas, después,
si volvemos a entenderlos.

Me tienta entonces, fuera de campo,
la existencia de un testigo.
Y no son muchas sus formas: Dios,
el amante, el hijo, la escritura.

La soledad es un pensamiento parecido.


Osvaldo Picardo, 21 gramos 




Cada uno tendrá sus propios elegidos cuando terminene de leer, de disfrutar «21 gramos». Producirá distintas emociones y acercamientos según quien lo lea, que encontrará sus propias caras secretas.

La corriente te lleva a donde quiere, dice uno de los poemas de Picardo, rendido a su deseo y su fuerza.
Así nos entregamos los lectores.
Fue un placer leer este poemario, y lo seguirá siendo.


C. G.



Nota del autor [al finalizar el libro]:

La mirada de Ulises es una película griega dirigida por Theo Angelopoulos en el año 1995, con guión de Tonino Guerra, Theodoros Angelopoulos y Petros Markaris. La película está cruzada por referencias homéricas clásicas. Se abre con una cita de Alcibíades de Platón: «El alma, si quiere conocerse a sí misma, debe mirara a otra alma», pero su incorporación procede de uno de los poemas donde Seferis desarrolla el tema del viaje: «Argonautas». Entre Seferis y Angelopoulos hay un diálogo que adquirirá la dimensión de una contraseña, cuando al llegar a Belgrado el protagonista es saludado con un verso de Seferis: «En el principio Dios creó el viaje» y él responde, ahora con palabras de Angelopoulos: «... y después la duda y la nostalgia».


Mis notas: 


- Osvaldo Picardo: [Mar del Plata, Argentina, 1995] poeta, ensayista y crítico argentino.
Escritor, docente e investigador universitario. Fue director de la Editorial de la Universidad Nacional de Mar del Plata [EUDEM] y dirigió la revista La pecera hasta el 2009. 

Sus obras: Apenas en el mundo [1988], Poemas con tu altura [1989], Letras en una esfera armilar [1991], Dejar sin ventanas la verdad [1993], Quis quid ubi: Poemas de Quintiliano [1996, reeditado en 1998], Una complicidad que sobrevive [2001], Mar del Plata [poema en 12 partes] [2005], Pasiones de la línea [Ediciones en Danza, 2008], O. P. Vida de poesía [antología, 2008] y Mar del Plata y otras ciudades y viajes [2012].

También publicó la antología Primer mapa de la poesía argentina: el Noroeste.
En el 2006, Antología personal de Joaquín Giannuzzi.

Colaboró en catálogos para exposiciones y en revistas culturales nacionales y extranjeras, tales como: La Estafeta del Viento de Casa de América, España, Cuadernos Hispanoamericanos, de la AECI, España, y Hablar de Poesía, Buenos Aires.
También en el suplemento literario de TELAM [SLT].

Entre las muchas distinciones y premios: Premio del Fondo Nacional de las Artes, por Una complicidad que sobrevive [Ed. Martin, 2001], Premio Municipal Alfonsina a la creación literaria [2004] y el Premio Lobo de Mar [2005], entre muchos otros.


- Cine y Literatura, La mirada de Ulises: la película cuenta la historia de un cineasta griego [Harvey Keitel] que vuelve a su país tras treinta y cinco años de ausencia. 
Viaja con un propósito, tiene el encargo de localizar tres bobinas cinematográficas que contienen las primeras imágenes rodadas por los dos pioneros del cine griego: Miltos y Yannakis Mannakis.
Al viaje por la convulsa geografía de los Balcanes del cineasta, se suma la crisis de identidad y el reencuentro, con su país y cultura, consigo mismo y su memoria.
Es un viaje de conocimiento y reflexión.

Ulises y el cineasta. La Guerra de los Balcanes y la Guerra de Troya. El mito Homero.
Así como Odiseo [personaje arquetípico con múltiples proyecciones en la literatura (desde Virgilio hasta Joyce)] inició una larga búsqueda hacia Ítaca, su meta, así el protagonista del film debe enfrentar otras agresiones, diferentes, y otras búsquedas, parecidas en lo simbólico.

El retorno es una búsqueda dolorosa [la nostalgia], una nueva mirada que nos ofrece el director.
En un contexto real de confrontación bélica, Angelopoulos convirtió este ambicioso argumento en una obra maestra.
Gran Premio del  Jurado, Cannes, 1995.
Recomendada sólo para cinéfilos.


- Rafael Felipe Oteriño: [La Plata, 1945] poeta, crítico y ensayista argentino.

Su obra: su poesía se encuentra reunida en Antología poética, Fondo Nacional de las Artes [1997] y En la mesa desnuda, Ediciones al Margen, La Plata [2009].
Algunos de los títulos: Todas las mañanas, Ediciones del Copista [2010], Ágora, Ediciones del Copista [2005], Cármenes, Vinciguerra [2003], etc.
Fue traducido al italiano, inglés y catalán.

Premios: Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía [2009], Konex de Poesía, [1989/93], Primer Premio Regional de Poesía de la Secretaria de Cultura de la Nación [1985/88], entre muchísimos más reconocimientos.


- «El gato helecho», Remedios Varo: me encantó conocer a esta pintora surrealista y amante de los gatos [a pesar que no son mi debilidad, sin embargo este que me mira con sus inmensos ojos verdes y su cuerpo de helecho...] y destacarla aquí para que la conozcan.

Nació en Anglès [Gerona] el 16 de diciembre de 1908 y falleció en México el 8 de octubre de 1963.
En 1935 conoció al pintor Esteban Francés, quien la introdujo en el círculo surrealista de André Breton.
En 1941 viaja a México, donde son acogidos como refugiados políticos, con el poeta Benjamin Péret, con quien había establecido una relación sentimental.
Tras separarse del poeta, realiza una expedición científica a venezuela con el Instituto Francés de América Latina.
En 1949 vuelve a México y conoce al que sería su pareja definitiva, el político austríaco Walter Gruen, con quien se casa en 1952.
Comienza a dedicarse de lleno a la pintura, realizando exposiciones colectivas e individuales.
Falleció en 1963. Su última obra fue: Naturaleza muerta resucitando.

Su obra es facilmente reconocible, gracias a un estilo muy marcado, con figuras humanas estilizadas realizando tareas simbólicas y elementos oníricos. Se percibe una atmósfera de misticismo en un mundo real y moderno, puntualizada por un marcado interés por la iconografía científica.
Sus obras son retomadas, cada vez con más frecuencia, en la literatura de divulgación.






El gato helecho, 1957


















miércoles, 10 de diciembre de 2014

Kate Morton, «La casa de Riverton», «El jardín olvidado» y «Las horas distantes» y «El cumpleaños secreto»



Kate Morton

Berri, Australia Meridional, 1976

 

Cuatro novelas recomendadas para leer este verano:

 
Kate Morton trabajando en su estudio en Brisbane, Australia

 


  

La autora


Kate Morton [1976] nació en una encantadora ciudad de la región de Riverland, en el sur de Australia: Berri. Está a unos 230 kilómetros dirección noreste de Adelaide, que es la capital de Australia del Sur. 

Se mudó varias veces con su familia —ella es la mayor de tres hermanas— hasta que se instalaron  definitavemente en un maravilloso lugar de bosques y cascadas: Tamborine Mountain, Gold Coast.  
Sí, combinación de lugares muy arbolados y selváticos, y también desérticos, poblados por exóticos [para nosotros] koalas y canguros, famosos por sus playas repletas de surfers,... sitios que aparecen poco o nada en sus historias tan bien narradas. 
Su ambiente literario es otro.

Amó leer desde niña,... «read, read, read everything, you´ll absorb it», decía William Faulkner.

Los primeros suyos, eran tiempos de entusiasmos infantiles con las lecturas de The Faraway Tree / El árbol Faraway o El árbol lejano, famosa serie de novelas para niños [Los siete secretos, Serie secreto, Serie misterio] de la prolífica escritora inglesa Enid Blyton [1897-1968].
Mundos que van poblando la imaginación de un niño.
Misterios y secretos que todavía rondan la mente de Kate, es indudable que ella absorbió esta lectura.
Y hay situaciones, recuerdos —realidad o fantasía— que no la dejan dormir, reaparecen desde lejos. Son muchas las noches que debe saltar de la cama, dice,  para escribir una idea antes de que se escape.

«La literatura, y cultura en general, que atrae a los australianos, y a mí especialmente, es la europea, aunque tengamos una forma de vida muy norteamericana. Ahora con una influencia asiática cada vez mayor», dijo en la presentación de su último libro en Madrid.

Sus estudios de teatro [Licenciatura en Discurso y Drama y un curso de verano en el Royal Academy of Dramatic Art, en Londres] le sirven para crear sus personajes y hacerlos más vívidos: «A veces me veo poniendo caras con las expresiones de los protagonistas cuando estoy frente al ordenador», contó en su página web.
En cuanto a literatura, se graduó con honores en Literatura Inglesa, obtuvo una Maestría focalizada en la tragedia de la  Literatura Victoriana. Fue también investigadora de novelas contemporáneas que combinan elementos de la narrativa gótica con los de misterio. Dos géneros atrayentes que se renuevan.

La joven escritora australiana de 37 años vive actualmente con su familia en Brisbane, en el noroeste de Australia. Es la tercera ciudad más grande del país y la capital del estado de Queensland.
Está casada con Davin Patterson, músico, quien armó un pequeño estudio de grabación en su propia casa; esto le permite pasar más tiempo con los suyos, compartir la logística del hogar y ayudar a Kate con los dos pequeños hijos.

Tiene una vida activa en Brisbane: trabaja escribiendo historias de los temas que le atraen e intrigan, interviene en el colegio y educación de sus hijos, y se reúne a tomar café y charlar con sus amigas.

Sin embargo sueña con irse a vivir a Adelaida Hills, que es un sitio tranquilo y encantador, bien al Sur.
Allí vive su hermana menor y es donde también planea mudarse su madre.

«Es una de las partes más hermosas de Australia, con un clima similar al mediterráneo, una región productora de vino y buenos alimentos. Deseo tener mis propias gallinas y una huerta inmensa. Un lugar donde mirar el mar... sin interrupción. Más allá, solo el vacío, el mundo congelado, diría». Y lo dijo en una entrevista al diario El País, de España.



Sus libros


Su primer libro, La casa Riverton [2006], fue declarado «la novela del año», número uno de ventas en 38 países, y le permitió, gracias a una beca, completar su maestría.

Aquí están sus obras, recomendadas para leer en estos meses de verano, no porque las considere livianas o de calidad menor, sino porque son historias que atrapan sin turbar. Interesan, intrigan y, lo más importante, se disfrutan y entretienen.
No demandan del lector más que una buena disponibilidad de sumergirse en los mundos que nos propone Kate Morton.




La casa de Riverton, El jardín olvidado, Las horas distantes y El cumpleaños secreto



Más tarde y a su turno, cada una de sus novelas ganaría el Primer Premio del Libro del Año de Ficción, otorgado por la Industria del Libro Australiana.

Sus libros se consiguen con facilidad, tienen un impresionante marketing, y también están disponibles para comprar por internet, en papel o en formato digital.

No podía dejar de leer a la «autora superventas», quitarme de encima los prejuicios de «libros que se venden a millones» y conocer algo de las claves de su éxito. Libros que tienen sus videos [book trailers] y una autora que la tenemos de «amiga» en facebook.

Una escritora joven, muy linda y de una lejana Oceanía. Llega desde las antípodas, podrámos decir sin temor a exagerar. La miramos en el mapa y Australia es como una isla gigante [su superficie cercana a la de EE. UU., pero 14 veces menos poblada].
Nos llevaría llegar, actualmente desde Buenos Aires, más de quince horas... y adelantaríamos el reloj nada menos que 13 h. Casi que me acuerdo de L´isola del giorno prima... «el hoy del día de antes, fuera del tiempo, en un eterno mediodía».
¿Influirá esto «del tiempo» condicionado por su lejanía en su escritura?

Sus «obsesiones», sus temas, son un poco los de todos, si nos detenemos en la palabra «tiempo», ese momento que vuelve sin avisar y a veces diluye el presente; el ayer y hoy atados, formando una sola cinta ondulante, línea de historias familiares... Por otro lado Inglaterra, también con ese sentido de continuidad histórica.

Sus gustos literarios



La literatura victoriana consistió en una reacción frente al movimiento romántico inglés del primer cuarto del siglo.
Es la producida en el Reino Unido durante el reinado de Victoria [1837-1901].
La era victoriana fue una etapa cultural importantísima en Inglaterra y Europa.
Lord Byron [Don Juan] y Percy Shelley [Prometeo liberado, Adonaïs], poetas románticos, fueron rechazados en la búsqueda de un nuevo realismo.
Los ideales de la era victoriana: el progreso [científico, social, tecnológico y económico], espíritu didáctico y moralista [la revolución industrial permitió que millares de analfabetos accedieran a textos impresos; el escritor se sentía educador; auge de las novelas por entregas] y los viajes [espíritu de descubrimiento y aventura].


Y su literatura se alimenta de esas fuentes, de aquello que leyó, clásicos de la novela gótica-romántica y de la era victoriana, ingleses y estadounidenses: las hermanas Brontë, Emily [Cumbres borrascosas], Charlotte [Jane Eyre] y Anne [Agnes Grey], Charles Dickens [Oliver Twist, David Copperfield, Tiempos difíciles], Daphne du Maurier [Rebecca, Los pájaros (famosa, llevada al cine por Hitchcock], Edgard Allan Poe [Los crímenes de la calle Morgue, El escarabajo de oro, El gato negro, El corazón delator] y Lucy Clifford [Crímen de la señora Keith, Una mujer sola], por dar sólo algunos ejemplos.


La casa de Riverton

Título original: The Shifting Fog [The House at Riverton]

 [Es importante prestar atención al título original, a su significado]


Pueden escuchar el primer capítulo de The House at Riverton / La casa de Riverton [2006] en inglés, en la página que muestro al final, en «Mis notas».

En una de sus charlas explica escueta y misteriosa: «Es la historia de una anciana y un viejo secreto».




The Shifting Fog / La casa de Riverton. Kate Morton, 2006. Prisa Ediciones, 518 páginas.



El libro comienza con el guión de una película —La casa de Riverton—, noviembre de 1998.

Describe una escena donde un automóvil de la década de 1920, avanza velozmente por un sendero de grava. Sus ocupantes son una pareja joven, elegantemente vestidos de fiesta, fumando y riendo.

Llegan a la gran verja de hierro, ingresan al sendero enmarcado por las dos hileras de inmensos árboles, magníficos, herencia de los lejanos antepasados de Lord Ashbury, cuyo linaje podía rastrearse hasta épocas tan lejanas como el reinado de Enrique VII. Al finalizar el frondoso corredor umbrío, llegamos a las dos enormes fuentes de piedra, la más grande representaba a Eros y Psique¹, después, a la gran mansión de estilo inglés, imponente.

Aparece el subtítulo de la película: Mansión Riverton, Inglaterra. Verano de 1924.

Dentro del plató todo es ajetreo, nerviosismo, preparativos... La cámara, a la altura de los tobillos, sigue los pasos de una criada.
Siguiendo estos pasos, la puerta se abre ante nosotros. De sus rizos rubios cayendo sobre el cuello del uniforme sabrán cuando lean el libro.

No voy a repetir lo de «rutilante fiesta»... Es que lo encuentro en practicamente todos los comentarios y reseñas, y me enoja. ¿Es que los que lo escriben no leen los libros que comentan? ¿escriben sus propias líneas? uno no quiere ser mal pensado, pero...Creo que subestiman a los lectores.

El salón principal, la terraza, pisos de mármol y arañas de cristal, música y risas, sirvientes impecables y elegantes invitados, todos disfrutando del espléndido derroche, el lujo propio de la posguerra.

Mientras la fiesta está en su apogeo —muchos bailan un alegre charleston siguiendo el ritmo de una banda de jazz, otros admiran los fuegos de artificio en la terraza bebiendo champagne—, a medio kilómetro de allí, un joven está junto a la orilla más oscura del lago Riverton. Tiene un bello rostro y un gesto enajenado, sus ojos están húmedos; su actitud, subitamente alerta. 
Tiene una pistola en su mano, dispara y cae.

La directora y guionista de esta película es Ursula Ryan. Ella vive este proyecto como... una pasión personal.
Ya había envíado dos cartas a Grace Badley, la anciana de noventa y ocho años que ahora vive en Essex, Inglaterra, pero que en 1924 trabajaba para la familia Hartford.
De esta familia trata su película.
Necesita de la ayuda de Grace para poder recrear acertadamente el contexto histórico y social en el que se desarrolla la trama. No podía ni quería permitirse equivocar ese marco.

La película narrará una historia de amor: la relación del poeta R. S. Hunter con las hermanas Hartford, y su suicidio en 1924, a orillas del lago Riverton.

Grace —narradora y protagonista de la novela—  no había respondido la primer carta llegada desde Estados Unidos, pero cuando llega la segunda y la abre, ya sabe que aceptará el pedido de supervisar los escenarios y vigilar su autenticidad. 
«Tendrá que recordar objetos y lugares de tiempos lejanos»,... ¡cómo si no hubiera pasado toda la vida haciéndolo! contra su voluntad.
Era Hannah, la que siempre aparecía en sus sueños, con su vestido de novia. 
Su rostro pálido surgía de las sombras.

No era la primera vez que recordaba lo que había sucedido con Robbie y las hermanas Hartford. Ellas, Hannah y Emmeline [también relacionada con el cine, veremos], habían sido las únicas testigos del dramático hecho.
Después de lo ocurrido nunca más se volvieron a hablar.

Estas cartas de Ursula, la directora de cine, perturban enormemente a la anciana Grace, era la primera vez, en casi setenta años, que alguien la asociaba con esos hechos, con ese verano en Riverton. Se sintió vulnerable, identificable,... culpable.

Los recuerdos del pasado, esos que nunca fue capaz de enfrentar, los que parecían ya olvidados, surgían. Estaban arrinconados en los oscuros confines de su mente, pero parecía que encontraban grietas por donde filtrarse.
Un estremecedor secreto amenazaba con revelarse. Algo que, evidentemente, Grace no había podido olvidar.

Hay que aclarar que Grace sintió también curiosidad, algo que no se experimenta con frecuencia cuando se tiene cierta edad.
Un deseo para no desperdiciar.


Había dado el «sí» a Ursula y no había vuelta atrás. Se vistió con su elegancia decimonónica y fue a su encuentro, acompañada por su hija Ruth, siempre rígida y desaprobando.
En cuanto abrió la puerta del estudio cinematográfico y traspasó el umbral, se sintió catapultada hacia su pasado, y nosotros, los lectores, la acompañamos en este viaje.
Estamos en el salón Riverton, en el real.

En un marco veraniego, una sociedad sacudida por la guerra. La Inglaterra eduardiana... romántica época dorada, la belle époque... y los cambios y contrastes, cambios sociales que los cercan y muerden los talones, la rendición y los decadentes años veinte. Y los años anteriores, que era la época de juventud no sólo de Grace.

También eran niños-adolescentes los hermanos Hartford: Emmeline, Hannah, de su misma edad, y David. Eran hijos de Frederick, uno de los dos hermanos Hartford. El otro, muy distinto y orgullo de la familia, era James.

Grace los espiaba... los miraba admirativamente o con emociones desconocidas: como preparaban la obra de teatro que iban a representar en el recital familiar, y en qué consistía El Juego.
Todo era prohibido, todo era secreto... secretos, fantasías y aventuras inimaginables.

La casa Riverton es una emocionante, misteriosa y convincente historia de amor. La relación de dos hermanas muy distintas con un joven y prometedor, ya reconocido, poeta inglés. Del vínculo de la directora con la familia Hartford.


La escritora va sembrando... 

 

Había llegado a trabajar, con sus tímidos catorce años en 1914, a la casa Riverton, donde también había servido su madre. Esa madre que nada le cuenta, tan aparentemente distante.

Lord Ashbury y lady Violet, sus patrones, no eran malas personas... si trabajas mucho y cumples con lo que se te ordena.
«Debes parecer invisible», ese era el mandato, y en eso se concentraba.
Por qué y bajo que condiciones Grace deja un trabajo que «le aseguraba un porvenir».

Hasta ahí, casi que podría ser una historia más. Pero cómo se aborda es lo que la distingue.

Es el peso de los recuerdos lejanos largamente guardados.                 Aparecen con pausas oportunas.
Es el choque del pasado y el presente.                                                    Interactúan de manera singular.


Son las personas, o los recuerdos de ellas, las que van formando ese «contexto» que la directora necesitaba para su película. Ellas lo construyen.
Y a su vez, ese contexto influye en sus realidades.   


Kate Morton proyecta vidas reconocibles en escenarios reales, no inventa ciudades ni seres extraños, son habitantes de este mundo concreto.

Con un lenguaje delicado y un ritmo constante, nos dice, de esta manera, sobre la Guerra, por ejemplo, qué pasaba en esos día de 1914 a los ojos de Grace, la narradora:

Un certero disparo había estremecido las llanuras de Europa y el dormido gigante del rencor, alimentado durante siglos, había despertado.


La Guerra fue muchas cosas: el despertar de una solidaridad que parecía inexistente, el valor y la valentía, las ansias de aventura... además del clima hostil, las malas noticias y los horrores conocidos. Son las explosiones en las trincheras y la música de Debussy.

Dije que la narradora era Grace. Debo aclarar que también aparecen, intercalados entre los capítulos numerados y con título, de las cuatro partes que forman el libro, crónicas periodísticas de la época, donde leemos de algún personaje relacionado con la familia, datos históricos y sociales que nos ubican y nos dan una sensación de realidad y acercamiento.

Como aproximan, a los que vivieron en el pasado familiar y cercano, los que viven en el presente. Ellos, para bien o para mal, además, tienen sus huellas y sus rastros.

La memoria, que siempre sorprende, es un tema importante,... las polillas suelen abrir agujeros en recuerdos recientes; sin embargo, el pasado lejano aparece claro y nítido.

El libro comenzó con el guión de una película... las modificaciones, las adaptaciones, ¿podrán alcanzar las sutilezas de ese pasado lejano y claro que aparece en la memoria de Grace? la escritura de Kate Morton nos las regala. Es muy rica en ese sentido.

Recomiendo esta novela de lectura agradable, con buenas dosis de información que nos posibilitan imaginar el cuadro completo, pero todo brindado de manera muy inteligente, dejándonos el rol del lector libre, con espacios para la deducción y para las situaciones con giros que nos sorprenden.

Sólo retrospectivamente podremos comprender a ciertos personajes, entonces la niebla se habrá esfumado y todo se aclara.
Buena lectura,

C. G.





 Mis notas, sitios web, datos de interés, información:


- Página web de la autora:
 http://www.katemorton.com/


- Gertrude Bell: [1868-1926] Rica, elegante, amante del desierto, fue una mujer fascinante: «La costructora de Irak». Escritora, viajera, politóloga y administradora colonial británica.

En la novela la menciona Emmeline Hartford. Hannah, su hermana, la admira y la toma como ejemplo a seguir.

Viajó por Oriente Medio y realizó estudios arqueológicos. Conocía el mundo árabe como la palma de su mano.
Fue en una de esas expediciones arqueológicas en Mesopotamia cuando en 1911 conocería a un joven estudiante llamado T. E. Lawrence. Pasaría a la historia como Lawrence de Arabia.

Después de la Primera Guerra Mundial, escribió un informe sobre la administración de Mesopotamia entre el final de la guerra y la rebelión iraquí de 1920, más tarde ayudó a determinar las fronteras en tiempos de posguerra. En 1921 cooperó para colocar en el trono iraquí a un hijo del sharif de La Meca, Faysal ibn Husayn. También ayudó a crear el Museo Nacional de Irak y promovió su convicción de que las antigüedades extraídas en las excavaciones deberían permanecer en su país de origen.

Escribió: Persian Pictures [1894, experiencias vividas en Persia] y The desert and the sown [1906, testimonio de su aventura en el desierto, peligroso mundo nómada].

Siempre viajó con su elegante equipaje, pero dispuesta a vivir libremente, y sentir esa total sensación de libertad. Era lo que necesitaba para seguir adelante con su existencia solitaria.

Hay dos libros de Cristina Morató [Barcelona, 1961] donde se puede leer sobre ella: Viajeras intrépidas y aventureras y Damas de Oriente.


- Alfred Tennyson: [1809-1892] poeta y dramaturgo inglés. Uno de los más ilustres de la literatura universal. Pertenece al periódo «posromántico». Su obra está inspirada en temas mitológicos y medievales, de gran musicalidad y profundidad psicológica.

En la novela lo nombra la señorita Prince, la tutora de los tres hermanos Hartford, y también recita uno de los versos del poema «La dama de Shallot»:

Los sauces palidecen, tiemblan los álamos,
Las leves brisas se ensombrecen y tiemblan...


- Libro de los números: una escena de este libro, es la que representan en su obra de teatro, los niños Hartford, preferido de la abuela, lady Violet.
Es el cuarto libro del Tanaj hebreo, que desde el siglo II d. C. es llamado Antiguo Testamento de la Biblia
Es el cuarto libro de la Torá judía y de la colección de libros históricos.


¹- Eros y Psique [mitología]: los mitos conservan su carácter universal que les permite condensar la realidad humana. Personajes divinos o heroicos que pueblan los mitos greco-romanos, trascienden el tiempo y el espacio para recordarnos que, hoy como ayer, seguimos sujetos a las mismas pasiones que ellos representaron: celos, amor, intrigas, compasión, aceptación.


- William Blake: [1757-1827] poeta, pintor y grabador inglés. Según el periódico The Guardian, es con gran margen el mayor artista que Gran Bretaña ha producido [W].
Autor de : Cantares de inocencia, El matrimonio del cielo e infierno, Canciones de experiencia, Milton: un poema, etc.

En la novela lo menciona Robbie:  «Sin saberlo, somos socios del demonio».
Blake fue un artista muy original, produjo un Diablo que simboliza los extremos del bien y del mal. Según él, la complacencia de Satán es mala, su reveldía contra el tirano, buena. En Las bodas del Cielo y el Infierno, Satán es un símbolo de creatividad, actividad y energía que batalla por ser libre. El Satán de Milton que se revela contra la autoridad represiva, representa para Blake el deseo humano de libertad... Blake dibujó un ángel y un demonio abrazados para la primera página de Las bodas. Esto sintetiza su pensamiento: no hay bienes ni males absolutos.

Extraído de El príncipe de las tinieblas: el poder del mal y del bien en la historia, Jeffrey Burton Russell.

- Escritores mencionados: nos vamos a encontrar con varios, algunos ya nombrados, y es siempre un placer extra para mí.

La protagonista, Grace, ama las historias de detectives, Arthur Conan Doyle y su Sherlock Holmes, y Agatha Christie son varias veces incluídos en la trama.

También Retrato del artista adolescente, de James Joyce, leído por una Hanna cautivada por su lectura [una de las dos hermanas protagonistas].




 - Los próximos comentarios de la misma autora:
  1. El jardín olvidado / The Forgotten Garden [2008]
  2. Las horas distantes / The Distant Hours [2010]
  3. El cumpleaños secreto / The Secret Keeper [2012]










martes, 18 de noviembre de 2014

Doris Lessing y la película «Dos madres perfectas»



Doris Lessing

y la película

«Dos madres perfectas»

Adore

 

Doris Lessing [1919, Irán-2013, Londres]

 

La genial Doris Lessing, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2007, retoma protagonismo entre el gran público al estrenarse la película Dos madres perfectas, de la directora Anne Fontaine [Luxemburgo, 1959; Coco avant Chanel].




«Dos madres perfectas», [«Adore»], de Anne Fontaine, 2012



Basada en el libro Las abuelas [2003], conjunto de cuatro novelas cortas donde encontraremos los temas preferidos de la autora de El cuaderno dorado [1962].

La historia en la que se basa la película es la primera de ellas, la de dos amigas íntimas, de toda la vida, que resultarán ser, con el transcurrir de los años y de una manera «casi natural» dos familias eróticamente entrelazadas. Todo sucede en un maravilloso lugar costero de Australia, así lo confesó la propia Doris Lessing en una entrevista, aunque en la novela no especifica el lugar.

Una situación compleja donde cada lector, o espectador, descubrirá cual es el nudo fuerte que va a trascender la «anécdota»; para mí, la relación afectiva y los sentimientos que nacen naturalmente en un grupo cerrado de afinidades electivas; relación culturalmente prohibida.

Pérdida real e insatisfacción de los personajes, en una trama que, a simple vista puede ser difícil de aceptar o crear cierta incomodidad, por eso de... esas relaciones no tan comunes.
Tampoco fue intención, ni de la escritora ni de la directora, evitarlo.
Sí profundizar en estas dos mujeres que se acompañan, se dan fuerza, se comprenden y aceptan en las distintas etapas de sus vidas.

Dos madres —ya abuelas— con las elecciones propias y el coraje frente al desconcierto de traspasar o no la línea.
Sensualidad, sentimientos, amor y amistad en una historia diferente, narrada por una gran escritora e interpretada por lectores que aceptan o no las complejidades en las relaciones.
De todas maneras, resultará agradable y ... suave, más allá de la lógica y de la cuestión moral.

Cualquier comentario adverso es bienvenido, ideas preconcebidas acerca de la edad y relaciones atípicas [más habituados como estamos a triángulos amorosos o relación hombre maduro-mujer joven], pesarán en el momento de juzgar a estas mujeres, si nos pusiéramos en esa posición.
La autora estaba acostumbrada a luchar contra la negatividad.




Título original: The Grandmothers: Four Short Novels. Editorial: Zeta Bolsillo; public.: 2008. Traducción: María D. Gallart Iglesias




La película, basada como dije en la novela The grand mothers, fue filmada en Australia, la primera en idioma inglés por la directora Anne Fontaine. Cuenta con la acuación de la excelente Naomi Watts. El otro papel protagónico corresponde a Robin Wright, ambas se lucen en papeles, conductas nada fáciles, impredecibles y complejos roles.
Interpretan a los hijos: Xavier Samuel y James Frecheville







Doris Lessing, escritora inglesa nacida en Kermnashah [Irán], vivió sus primeros treinta años en Rhodesia, hoy Zimbabwe. Muchos de los temas de sus novelas obedecen al amor que sintió por África. La mujer y su emanacipación, temas sociales de raza y clase, completan sus elecciones a la hora de escribir ficción. Destaco el tema que en esta ocasión importa: madres, amigas e hijos.

A los treinta y seís años deja Sudáfrica donde vivía, viaja al Reino Unido y se instala definitivamente en Londres.
Volvería recién a los setenta y seís años.

Una rebelde, combativa, indómita... Intolerante con ciertas simplificaciones, generalidades y encacillamientos. Me gusta este carácter en una escritora.

Recuerdo que leí esta novela el año pasado, en España. Es muy difícil conseguir el libro en Argentina, sí lo pueden comprar por internet [nuevo o usado] o descargar para leer en e Reader.

Las abuelas, el relato de la película, es el que le da título al libro, luego le siguen: Victoria and the Staveneys, con el tema de los conflictos sociales y de género, The reason for it / El motivo, ambientado en una civilización antigua, y A love child / Un hijo del amor, la historia de un soldado.

Además de lo dicho, acerca de que son cuatro relatos largos o nouvelles, escritos a los ochenta y tantos... lúcidos años, la autora disecciona en Las abuelas, trampas del destino y conductas, insatisfacciones y elecciones, también el asombro ante todo eso. Me gustó pensar, quizá les suceda los mismo, en esos dos personajes masculinos que quedan como «perdedores», o dejados de lado, ignorados por los cuatro protagonistas.

La otra cuestión a valorar, es como la amistad entre ellas permanece, a pesar de...
El mundo donde deciden vivir sus vidas, o «esconderse», es, creo, lo que trasciende la anécdota. Las vidas previsibles, en definitiva, las que llevamos la mayoría, no significa que son las únicas.

Esta no es una historia más, no es cualquier historia de transgresión que nos cuenta acerca de sucumbir ante esos lados ambiguos. Hay un personaje dentro de los cuatro que es más fuerte en el sentido de querer establecer «lo correcto» en el grupo, pero no me extiendo sobre esto...
En mi opnión, es la mejor de las cuatro novelas que forman el libro.

Doris Lessing es autora de más de cincuenta libros de ficción publicados y una fascinante autobiografía.
Y esta es una buena película que nos hace regresar a una excelente escritora.

C. G.